A cualquier padre o madre de una adolescente le daría horror que su hija de 14 años viviera enamorada de un hombre mucho mayor.
Pues si Usted tiene hijas en esa edad, lo más probable es que ya estén enamoradas de un tipo así … y para su información, le aportamos mayores datos: ¡¡¡el galán tiene 100 años, es un vampiro y se pasa las noches en la recámara de su hija contemplándola mientras duerme!!!
Es una pesadilla, ¿verdad?. Se trata de algo inconcebible, pero cierto y ésta es la historia.
En el año 2005, Stephenie Meyer, una escritora norteamericana, que es mormona practicante y madre de tres hijos, publicó su libro Crepúsculo, del que se han hecho traducciones a 20 idiomas y ha tenido múltiples ediciones. A ese primer libro han seguido tres más "La nueva luna", "Eclipse" y "Amanecer". Recientemente apareció la primera de las películas.
En el libro relata lo que le acontece y los sentimientos de Bella Swan, una adolescente de 17 años que vive un “amor prohibido” con Edward Cullen, con 100 años de existencia que, por ser un vampiro, toma la apariencia humana de un joven de 17 años que sería el príncipe azul de cualquier chica adolescente: guapo, fuerte, rápido, inteligente…
Bella es poco agraciada y hasta torpe, pero al llegar a un lluvioso pueblo llamado Forks, se convierte en popular por ser la vecina nueva. No tiene verdaderos amigos ni se siente a gusto con sus compañeros. Aunque dice tenerle confianza a Charlie, su padre, en realidad no es sincera con él, ni dice lo que pasa por su mente, sólo le cuenta verdades a medias.
Edward tiene un siglo de edad, pero aparenta ser un muchacho, y la sangre de Bella tiene un aroma que le resulta irresistible.
Y el tercer personajes es Jacob Black, otro joven del pueblo que en realidad es un “hombre-lobo”, el enemigo natural de los vampiros. Jacob está enamorado de Bella, y entonces…
Esta historia de amor, que convierte al libro en un imán irresistible para adolescentes y aún para veinteañeras, describe el estado de embeleso que se siente cuando la persona que tanto te atrae se acerca: quedarse sin aire en los pulmones, sentir que el corazón late a todo lo que puede, la razón se confunde, la vista se nubla.
Locas por Edward Cullen
El aspecto y las inseguridades de Bella han hecho que millones de adolescentes en todo el mundo se identifiquen con el personaje y se pongan en lugar de ella.
Millones de adolescentes se identifican con la protagonista de los libros de Meyer, que son un hit de librería
Los libros han generado un fenómeno de tal magnitud que cada día circulan millones de mensajes por Internet en los que esas adolescentes se comunican sus emociones y sueños. En Facebook y en MySpace son cientos de miles las que “están locas por Edward Cullen”, como ellas mismas se califican.
Conseguir atraer al muchacho más perfecto y atractivo que se pueda imaginar, sin necesidad de ser una modelo ni una chica guapísima, es algo que toda adolescente añora.
Como Ustedes mismos podrán comprobar, los padres de familia ignoran esas fantasías de sus hijas que se desarrollan frente a sus narices.
Los riesgos de libros de ese tipo
Aunque no tienen un contenido explícitamente pornográfico, los libros de Meyer resultan altamente sensuales y eróticos. Sin tratar de sexo, llevan las cosas al límite, como el hecho de que Bella y Edgard compartan cama con la separación de una sábana o que Edward (ya que los vampiros no duermen) pase la noche en la recámara de Bella contemplándola mientras duerme.
Resultan peligrosos porque hacen pensar a los adolescentes que pueden llevar su excitación al límite y detenerse al final. Algunos comentaristas dicen que hay indicios de que este tipo de libros han generado muchas “madres adolescentes solteras”.
El peligro: creer que la excitación se puede llevar al límite y detenerse al final
Lleva a las chicas a pensar que encontrarán un muchacho que sea como Edgard, capaz de mantener el control cuando ellas lo incitan. Como se ha podido comprobar por los mensajes que circulan en Facebook, en la realidad los chicos no son así… y parece haber muchas que lo han sufrido.
Otro de los peligros de esa literatura es que transmiten la idea de que lo único que vale la pena en la vida es conseguir un hombre muy atractivo y que lo demás (familia, amigos, educación, ideales…) no valen nada. Induce a pensar que las apariencias son lo realmente importante y que el amor consiste únicamente en el sentimiento.
Además, inculcan en las chicas el convencimiento de que no se debe ser sincero con los padres ni hacerles saber lo que les ocupa la mente y las emociona, ya que ellos nunca entenderían.
¿Qué hacer ante esto?
Para aquellos padres de familia que se pregunten qué pueden hacer en casos así, la respuesta de educadores es que no les prohiban a los hijos la lectura de esos libros, ya que ocasionarían que los lean a escondidas o que estén ávidos por escuchar el comentario de amigas que ya lo leyeron.
Tratar el tema en plan constructivo:
- Pero si no tiene nada de malo
Dirán las hijas de Ustedes, si simplemente les prohibe que los lean
Lo recomendable es documentarse previamente y comentar con ellas los errores del libro y los peligros a los que puede exponerlas.
Si al tocar el tema lo hacen en un tono constructivo y hasta propositivo, mediante preguntas que las lleven a pensar en cuestiones como: ¿Qué pudiera haber hecho ella? ¿Qué sería lo mejor en ese caso? ¿Te parece real llevar a un chico a ese extremo y pedirle que no se exceda?
No prohibir su lectura, sino tocar el tema de manera propositiva
Los padres no podrán proteger a los hijos de las ideas peligrosas que puedan transmitir libros y comentarios de amigos, pero sí pueden ayudarles a que, poco a poco, sean personas críticas hacia lo que reciben y maduras en su juicio, que distinguen entre lo idealizado y lo que sucede en la realidad.
En cualquier caso, les servirá recomendarles otras novelas de amor entre adolescentes como “Vigo es Vivaldi”, y “El diario de Paula”, cuyo autor es José Ramón Ayllón y que fueron editados por Grupo Editorial Bruño, en Madrid, España. |