Hay personas que carecen de los recursos necesarios para enfrentar el sufrimiento, y la desesperación en que caen las pone en riesgo de plantearse en algún momento al suicidio como solución.
La buena noticia es que esos recursos de que se carece se pueden obtener, según nos comenta la psicoterapeuta Claudia Bermúdez.
Resulta que la mayoría de los suicidios tienen lugar durante una crisis depresiva.
“El suicida siente un dolor emocional que se le hace insoportable, se siente desesperado, piensa que nada cambiará en el futuro, que no puede contar con nadie que le dé su apoyo y no ve más salida a su sufrimiento que la muerte. Sin embargo, estas personas no quieren dejar de vivir; lo que verdaderamente quieren es dejar de sufrir, pero su estado mental depresivo les impide pensar en otras soluciones, estando su pensamiento centrado en los aspectos negativos de su vida, sin ser capaces de tener en cuenta los positivos. Esta memoria selectiva es un síntoma de la depresión, no de quiénes son ellos”.
Y precisa que el suicidio no se elige. “Sucede cuando el dolor es mayor que los recursos para enfrentarlo. A lo largo de nuestra vida aprendemos diversas formas de solucionar los problemas. Algunas personas tienen más recursos para superarlo que otras, pero es algo que siempre se puede aprender durante una psicoterapia. Los problemas se pueden resolver aprendiendo las diversas formas de hacerlo”.
Claudia menciona algunos de los factores que contribuyen a proteger a la persona con tendencias suicidas:
- Cuidado clínico efectivo y adecuado para el tratamiento de desórdenes mentales, físicos y de abuso de substancias.
- Poner restricciones y limitar o impedir el acceso a los métodos letales de suicidio
- Apoyo familiar y comunitario.
- Habilidades adquiridas en materias como resolución de problemas, manejo de conflictos y manejo no violento de disputas.
- Creencias culturales y religiosas que desalientan el suicidio y apoyan el instinto de conservación de la vida.
Factores de riesgo
Claudia Bermúdez enumera algunas circunstancias que aumentan la probabilidad de que una persona se suicide. Entre ellas:
- Historia familiar de suicidio.
- Sexo masculino: los hombres se suicidan más que las mujeres en una proporción de tres o cuatro hombres por cada mujer.
- Intentos anteriores de suicidio.
- Depresión.
- Abuso de sustancias.
- Descenso en el nivel socioeconómico.
- Pérdidas significativas: muerte de un ser querido, pérdida del empleo o de una relación importante.
- Abuso físico, emocional, sexual o social.
Para tener presente
- La mayoría de los suicidios ocurren durante los primeros tres episodios depresivos. Después, estas personas suelen darse cuenta de que los pensamientos suicidas son siempre transitorios. Cuando aprenden, por su propia experiencia, que cualquiera de estos episodios acaba pasando, la probabilidad de suicidarse disminuye.
- Tú no tienes la culpa de sentirte así. Si pudieras animarte lo harías. Ten presente que lo que tienes es una depresión, y eso es algo que se puede tratar.
- Evita las drogas y el alcohol. La mayoría de las muertes por suicidio son debidas a un impulso repentino. Las drogas y el alcohol contribuyen a que se produzcan dichos impulsos.
- El hecho de que no puedas pensar en otra solución que no sea el suicidio no significa que no exista. Tu depresión está alterando tu capacidad para pensar. Amigos, familiares y terapeutas pueden ayudarte a encontrarla.
Qué hacer si estás deprimido y piensas en el suicidio...
- Haz una lista con las cinco personas a las que podrías recurrir. Prométete a ti mismo que si piensas en suicidarte dejarás de lado momentáneamente esas ideas y llamarás a la primera persona de la lista y que si esa persona no te toma en serio o no te da el apoyo que necesitas llamarás a otra.
- Escribe tus síntomas depresivos y tus pensamientos suicidas.
- Escribe acerca de tus metas, tus esperanzas y deseos para el futuro y sobre las personas que valoras en tu vida. Léelo cada vez que necesites recordar por qué tu vida es importante.
- Habla con las personas que son importantes para ti y cuéntales lo que te pasa, de forma que puedan estar preparadas si aparece una crisis suicida.
- Reconoce los síntomas que pueden llevarte a una crisis, ten presente que éstos indican que es momento para mimarte y cuidarte, no para enfadarte contigo mismo.
- Busca un psicólogo o psiquiatra y pide cita inmediatamente.
Si quiere contactar a la psicoterapeuta Claudia A. Bermúdez Borja, escríbale al correo electrónico clalmondpsi@yahoo.com.mx |