Ya aprobaron la ley de Ingresos y el presupuesto de egresos de la Federación. Yo creo que usted lo pudo seguir por los medios electrónicos pero he aquí una breve reseña.
15:00 hrs. Los perreditistas, o sea, los petistas que eran antes del PRD y bueno todas estas cosas raras de los políticos que en el billar se llaman “bandazos”, toman la tribuna mediocremente. Eran 13 y no pasaron de ser 20 o un poco más, cuando apenas hace dos años, eran un movimiento que daba más miedo, que la película mexicana Kilómetro 31.
23:00 hrs. Los gritos y consignas siguieron durante el receso promovido por el presidente del Congreso Francisco Ramírez Acuña, y aceptado por los dos partidos importantes del recinto. Entonces pues, cerca de la media noche, hacen el acto de la última cena legislativa y se ponen de acuerdo panistas y priistas para acordar la agenda, donde queda aprobada la Ley que incrementa los impuestos.
Impuestos aprobados
Entonces, según veo, el Ejecutivo hizo una carta al Niño Dios, para pedirle todo lo posible y de lo robado agarrar lo encontrado. Así, se aprueba el incremento del ISR quedando en 30%. Se incrementa 1% al IVA quedando en 16%. Se incrementa el impuesto a las cervezas y a los cigarros. Se queda en 3% el gravamen a las telecomunicaciones, y queda en 3% el impuesto a los depósitos en efectivo.
El impuesto anti pobreza queda fuera de la jugada. Aunque a mí no me pareció tan descabellada la postura de dedicarle este porciento al combate directo a la pobreza. De todos modos a esto le falta que le pasen la plancha los senadores y a ver cómo le va a esta ley. Lo malo del gobierno colegiado es que es como en el área de ginecología del seguro social, todo mundo quiere meter mano, y pocos saben exactamente lo que ocurre. Me han dicho, yo no lo sé de cierto.
Fariseos y Escribas
Hace algunos días, cuando apenas habían sido declarados electos los diputados federales, retomé en una reunión con los “elegidos” el evangelio de Mateo, sobre la enseñanza de Jesús a los discípulos donde les dijo algo como: ustedes escuchen a los escribas y fariseos, sobre cumplir la ley, pero no sean como ellos que dicen una cosa y hacen otra. Se los dije pensando directamente en Raúl Cuadra, a quien todos saben, le gustaría ser el delfín del gobernador para ser el próximo gobernador. Se lo dije pero creo que no fui muy claro o no quiso escuchar. Lo cierto es que cada vez es más cierto eso de que es el candidato fuerte del actual mandatario.
Entonces retomando este evangelio, cito a los diputados del Congreso, cuando apenas hace unas semanas juraban y se desgarraron las vestiduras—sobre todo los priistas—para argumentar que jamás de los nuncas aprobarían la Ley de Egresos. Que mas impuestos nomás no.
Qué casualidad que incluso los perredistas dirigidos por su líder de bancada, se quedaron tan tranquilos cuando les conocemos que no son precisamente caracterizados por ser gente educada y correcta.
Imagínese de a cómo estuvieron las negociaciones que rápido se arregló el asunto. El impuesto para la pobreza es lo de menos, era un buscapiés para distraer a todos, ya que todo lo demás quedo aprobado al menos en lo general.
Es una lástima que tengamos un panorama político tan triste: unos pobres legisladores cuyo argumento más fuerte fue la toma de la tribuna, además de una toma gris y sin consecuencias. Por otro lado, unos mentirosos que juraron no aprobar más impuestos, y terminaron apoyando a sus contrincantes en todo.
¿Qué sigue? ¿Una negociación de los panistas para ser recordados como los grandes reformadores del estado a cambio de regresarle el poder al PRI con Peña Nieto? No lo sé, pero no quiero ni pensarlo. Lo peor es que con estos ejemplos, con estos medios de comunicación tan abiertos, lo único que provocan es que la sociedad siga mejor metida en su ostracismo, a cambio de dejar que en el areópago político, los protagonistas se repartan el poder a su gusto.
Escríbame por favor: rserrano@up.edu.mx
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