Como usted sabrá estimado lector, en recientes días, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación revocó la decisión de los diputados respecto a la elección de consejeros para cambiar el Consejo del Instituto Estatal Electoral, y acusó a los diputados del Congreso local, de desacato.
Algunos que nos dedicamos al tema social, advertimos de torcida esa convocatoria, misma que se abrió un lunes y se cerró un viernes y además los inscritos eran “puros cuates” de los partidos en el Congreso.
Y es que piénselo, el año entrante se ponen en juego las elecciones para gobernador, alcaldes y diputados locales y desgraciadamente los institutos electorales de los estados han sido “secuestrados” por los partidos, debiendo ser por su misma naturaleza organismos ciudadanos para la supervisión y control de los procesos democráticos bajo el esquema del voto.
Además, estos organismos, y me refiero al local también, deben cumplir una función mucho más educativa, promoviendo la cultura de la democracia participativa y paulatinamente deliberativa. Es triste que ahora estos institutos se dediquen solamente a cuidar los intereses de los partidos que “secretamente representan”.
Ahora, con la revocación de la decisión del TEPJF, será necesario que los diputados locales sepan que son los primeros que deben observar la ley, ya que son el ejemplo que la ciudadanía eligió para que los representara, para que les provea leyes que beneficien a la población y que con ello se dé un mejor marco de convivencia social.
Es importante que el proceso que el Tribunal pidió se repitiera contemple, sí a los consejeros que en su derecho solicitaron el recurso, pero también que vean porque el siguiente Consejo General del IEE quede conformado por ciudadanos, en primera que no tengan ningún compromiso con los partidos, que estén preparados tanto profesional como cívicamente—porque si algo le falta a los órganos políticos, es gente preparada—y finalmente que vean por los reales intereses de promover la generación de ciudadanía entre la población, ya que con tanto descalabro los ciudadanos están hartos de mentiras y “poliglotismos”, refiriéndome a los políticos que tienen dobles lenguajes y dobles discursos.
Es así, que invito a la población para que dé seguimiento a este nuevo proceso para que otra vez no nos vayan a tomar por descuido para meter a sus conocidos en el Consejo o que vayan a tener como siempre un acuerdo tras bambalinas para que “esté equilibrado” el organismo de acuerdo a los partidos políticos.
Por otro lado, me extraña sobremanera que los diputados, de estos temas no quieran ni hablar. No cabe duda que nadie los acusa de tontos, porque bien saben que esa convocatoria y posterior elección nació muerta. Espero que ahora reflexionen, y por el bien de la ciudadanía dejen que este organismo sirva al estado, a la gente, a las necesidades educativas en términos de democracia que tiene nuestra juventud, y no a sus intereses, que no siempre son los más convenientes. |