En anteriores días, asistí a una reunión donde algunos especialistas presentaron los resultados finales de las elecciones intermedias para diputados federales. El objetivo era analizar el panorama previo a las elecciones, la abstención, el voto nulo, los ganadores y perdedores y proyectos de futuro para lo que se disputará el año que entra que es la gubernatura de este estado. Me pareció pertinente comentar algo de ello en este espacio semanal.
Primero: no fue el gran boom de la “anulación masiva” como muchos esperaban. De hecho, en términos reales, este movimiento nacional a través de medios electrónicos para promover el voto nulo o en blanco, provocó prácticamente los mismos niveles de votos anulados y abstencionismo que en otras elecciones intermedias. He aquí un elemento importante: en el estudio mostrado por los analistas, los datos revelan que siempre en las elecciones intermedias hay menos participación en las urnas, y en los últimos 2 procesos intermedios, el PAN ha salido perdedor, siendo que en la “elección grande”, es decir en la presidencial, ha ganado. No es un pronóstico, es un simple aviso.
Por otro lado, ciertamente el tema del abstencionismo siempre preocupa, porque los datos revelan también que el costo del proceso electoral cuya suma supera los 14 mil millones de pesos, no refleja en términos costo-participación una inversión rentable. Una de dos, o hacemos que la gente participe más—incluso de manera obligatoria, aunque parezca película peruana—o hacemos que estos procesos nos cuesten más baratos, y digo nos cuesten porque como usted bien sabe, se pagan de nuestros impuestos. Esto es para los que pagamos impuestos.
Para terminar con el tema de las elecciones pasadas, cabe decir que fue un revés duro para el Presidente el perder parte del apoyo en la Cámara de Diputados. Sin embargo, una movida de alfil inteligente fue que Josefina Vázquez Mota asuma la posición de líder en la bancada de su partido en esa Cámara, siendo que hoy, y pienso que en los años venideros, será el tiempo de las mujeres en términos de candidaturas y puestos importantes.
Los ciudadanos, hartos de la sinrazón de la política
Ahora, en lo que se refiere al título de la colaboración, una lección deja esta elección: que este trabajo difícil e importante está perdiendo puntos en la participación social. Me lo explico porque la ciudadanía ya estamos hartos de la sinrazón de la política, en las elecciones, en las elecciones de consejeros del IEE, en todo ese enrarecido aire que se respira en esos altares. Por eso propuse ese nombre de rudo y cursi, que es el de una película mexicana. Me gustó la analogía: dos tipos de cuidado que al último acaban siendo hermanos. Pasa en las películas, y pasa en la vida real: al final, los dos partidos más importante, no dejan de ser políticos, surgiendo de las mismas raíces de obtener poder para manejarlo y a veces equivocadamente, haciendo lo necesario para conseguir ese poder.
Es así que estos partidos, cuando están en el poder, algunas veces no se distinguen en sus actitudes y decisiones para con la sociedad: hacen las mismas argucias, caen en primitivismos como comprar votos y en artimañas tan complejas que rara vez salen en los medios y que se cuentan solamente en los cafés.
La contienda de los guapos, los rudos y los cursis
Así, bajo este “emprendedurismo político”, el año entrante se disputarán 10 gubernaturas en el país, entre ellas la de nuestro estado. Y este proceso será definitivo para proponer el escenario político del 2012, a cuyo proceso he bautizado prematuramente como la contienda de los “guapos” de los rudos y los cursis, de los chicos neat como el discípulo de Montiel y el gobernador de Jalisco Emilio González, entre otros y otras como ya dije anteriormente.
Bueno, en lo que respecta al estado, mi pronóstico es el siguiente: creo que hay grandes intereses para que el electo diputado Cuadra sea el candidato “débil” de su partido, esperando que del otro lado pongan a Lozano el fuerte, es decir, el Rudo y Cursi para que el escenario sea de una transición en paz. Ahora, no se puede olvidar al candidato incómodo para algunos, Martín Orozco, que es el que tiene gran popularidad, presencia y aceptación entre varios sectores. No creo que se quede de brazos cruzados.
A pesar que en estos últimos días todo mundo en el PRI se “destapa” diciendo que es el candidato oficial y sacando los trajes viejos de otras épocas, creo que éstos no son más que distractores, para el planteamiento original, de quien cree, que el año que entra es su año y que cuenta con el apoyo de personajes importantes en el Senado.
Estimado lector, con estos comentarios lo convoco a que haga sus pronósticos, a que se interese y a que se involucre, pero no a la manera de los que quieren vivir del presupuesto, sino como aquéllos que buscan un mejor lugar para vivir, una mejor sociedad. |