logo
Opinión

 

La información y comentarios manifestados son responsabilidad de quien los emite, y no reflejan necesariamente el pensamiento de
DESDElared, ni de sus editores.

Otto Granados RoldánOtto Granados Roldán:
- Licenciatura en Derecho, por la Universidad Nacional Autónoma de México
- Maestría en Ciencia Política, por el Colegio de México

Actualmente
- Profesor-investigador de tiempo completo en el Tecnológico de Monterrey
- Co-dirige programas académicos de capacitación para funcionarios públicos en el Centro de Estudios sobre México de la Unión Europea y la Fundación Ortega y Gasset
- Director del Instituto de Administración Pública del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), a nivel de todo el sistema.
- Imparte conferencias y seminarios en México y en el extranjero, y realiza actividades editoriales y de consultoría.

Cargos ocupados
en el Sector Público

- Consejero del Fondo de Cultura Económica y de BANOBRAS
- Secretario Particular del Secretario de Educación Pública
- Oficial Mayor de la Secretaría de Programación y Presupuesto
- Director General de Comunicación Social de la Presidencia de la República
- Gobernador del estado de Aguascalientes (1992 a 1998)
- Consejero de la Embajada de México en España
- Embajador de México en Chile

 
 
 
 
 
     
  Enviar comentario Imprimir Enviar a un amigo Buscar en DESDElared  
 
HETERODOXIAS

¿Más impuestos, menos gasto
o más deuda?

 
  Otto Granados
  og1956@gmail.com
 
Aguascalientes, MÉXICO, a 12 de octubre, del 2009

 

La discusión fiscal se ha vuelto una comedia de locos. El gobierno quiere más impuestos y los empresarios menos; los gobernadores contribuyen poco pero exigen más presupuesto; una parte de las oposiciones demanda menos gasto público federal y la otra más deuda.

Todos parten desde luego de una intencionalidad política, pero en el fondo de la cuestión subyace un serio problema técnico, pues aunque es bien sabido que México recauda poco y mal (10% en proporción al PIB) nadie sabe a ciencia cierta cómo está compuesto el entramado fiscal; es decir, cuántos pagan (los medios dicen que 6 millones de contribuyentes y Hacienda aclara que hay que añadir los asalariados cautivos que tributan), cuántos regímenes de excepción existen (se habla de 200) o qué tantas exenciones o tasas “cero” distorsionan esta variable crucial de las finanzas públicas.

Parte del problema consiste en que muchos de los actores esgrimen argumentos seductores que caen en tierra fértil por la opacidad existente y porque no sabemos referenciar con datos duros y didácticos la realidad. Muchos ciudadanos se quejan de los impuestos pero evaden o eluden con alegría, pero otros, en especial políticos, sencillamente mienten, lo que eleva el nivel de desconfianza y rechazo acerca de la cuestión fiscal.

Es cierto que de las 500 empresas de Expansión hay varias que usan una endiablada alquimia fiscal para escamotearle a Lolita lo que le toca. Pero hay números de lo que pagan otras que si, los comparamos con los presupuestos de diversas entidades públicas, ayudan a entender mejor las cosas.

Según su informe anual 2008, Wal Mart de México, por ejemplo, pagó sobre utilidades más de 22 mil 500 millones de pesos de ISR al fisco en los últimos cinco años. ¿Es mucho o poco?

Pues bien, de acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación 2009, esa suma equivale a una vez y media el presupuesto de la Secretaría de Economía; casi dos años de presupuesto anual del IFE en temporada electoral y de la PGR; casi un año de construcción y mantenimiento de la infraestructura carretera y ferroviaria, o más de tres años del presupuesto para infraestructura en salud. Tan sólo el ISR pagado en 2008 por esa empresa (5 mil 100 mdp) casi alcanzaría a cubrir todo el gasto de la Cámara de Diputados en este año (5,284 mdp) o de la Secretaría de Relaciones Exteriores (5,347 mdp); una vez y media el del Senado de la República (2,992 mdp) o cinco veces y media el de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (912 mdp).

Probablemente haya casos de grandes contribuyentes radicalmente opuestos pero si Hacienda no construye o no ofrece los términos conceptuales, técnicos y estructurales sobre los cuales deba discutirse la agenda fiscal de México, el tema seguirá siendo pretexto para un mercadeo que no genera incentivos para que las fuerzas políticas asuman posiciones claras, estén dispuestas a pagar y compartir costos y lleguen a acuerdos en los que todos ganen, al menos, algo.

Se reproduce con la autorización del diario La Razón www.razon.com.mx

 
OTRAS COLABORACIONES DE OTTO GRANADOS
NECAXA, UN FRACASO DE POLÍTICA PÚBLICA II
(09 de octubre, 2009)
 
NECAXA, UN FRACASO DE POLÍTICA PÚBLICA (I)
(07 de octubre, 2009)
 
REGULACIONES Y CORRUPCION
(05 de octubre, 2009)
 
ESQUIZOFRENIA FISCAL
(02 de octubre, 2009)
 
LAS AFLICCIONES DEL PAN
(30 de septiembre, 2009)
 
EL PODER DE LOS VIRREYES
(28 de septiembre, 2009)
 
¿QUE PASA EN LA BOLSA MEXICANA?
(25 de septiembre, 2009)
 
ZAPATERO Y SUS CRISIS
(23 de septiembre, 2009)
 
Si alguno de los anuncios que aparecen en nuestro portal llegara a parecerle inadecuado de un medio de este tipo, le agradeceremos
que nos lo haga saber en el apartado Comentarios que aparece en cada una de las informaciones, y nos diga cuál es el URL correspondiente.

desdelared.com.mx

4

3

2

1

Desarrollo: Desde Aguascalientes, S.A. de C.V.
© Para la reproducción parcial o total de DESDELARED.COM.MX, en cualquier medio, se requiere citar la fuente.