logo

EL HÁBITO SE ADQUIRE EN LA INFANCIA
¿Padece usted de Onicofagia?
  • El hábito de comerse las uñas, síntoma de un trastorno emocional
  • Causa de infecciones y lesiones cutáneas
  • El hábito se adquiere en la infancia, y más los hombres que las mujeres
Aguascalientes, MÉXICO, a 08 de octubre del 2009

 
 
 
 
 
     
  Enviar comentario Imprimir Enviar a un amigo Buscar en DESDElared  
 

Por Psic. Claudia Bermúdez
psicologiaclinicaespecializada@yahoo.com.mx

La Onicofagia (del griego onyx (uña) y phagein (comer) es el hábito de roer, morder o comerse las uñas. Se presenta, generalmente, cuando la persona se encuentra ansiosa, nerviosa o con estrés. La onicofagia crónica puede ser síntoma de algún trastorno mental o emocional.

Las uñas nos permiten sostener objetos y protegen de agresiones externas el extremo de los dedos, por lo que, un dedo sin uñas es un dedo incompleto que no puede desempeñar todas sus funciones como es debido. Al morderse las uñas se transportan gérmenes a la boca que se ocultan bajo las uñas y viceversa, lo que ocasiona infecciones, hinchazón del dedo o, en casos extremos, producción de pus, impactación en la faringe y trastornos digestivos.

El onicófago o mordedor compulsivo de uñas puede llegar a comer además de éstas la cutícula y la piel de alrededor, provocándose heridas por donde puede sufrir infecciones bacterianas o virales que producen lesiones como la inflamación y elevación de los bordes laterales, retroceso de la raíz ungueal, formaciones verrugosas además de alteraciones en la estética dental y bucal. Si el hábito de morderse las uñas es más agresivo puede provocar hemorragias o la pérdida total de la uña. Dañarse la piel o las uñas puede generar mayor ansiedad por la apariencia desagradable de las manos, produciéndose así un círculo vicioso que perpetúa la conducta.

La mayor incidencia se da en la pubertad

El inicio de la Onicofagia se presenta durante la infancia y aunque en muchos casos perdura hasta la edad adulta, la mayor incidencia se da en la pubertad. Es más común en el sexo masculino que en el femenino.

Causas del hábito

Dentro de las causas que pueden llevar al hábito de comerse las uñas se encuentran:

  1. Estados obsesivos, compulsivos o de agresividad.
  2. Se utiliza como forma de calmar la ansiedad o angustia.
  3. Cambios dramáticos en la unidad familiar como no asumir la pérdida de un ser querido, violencia familiar, rechazo a nuevos hermanos, divorcio o separación, malos tratos y humillaciones.
  4. Presión por los estudios en el ambiente familiar o escolar.
  5. Frustraciones acumuladas.
  6. Timidez y baja autoestima.

Cuando algo nos preocupa, nos llevamos automáticamente los dedos a la boca y nos mordemos las uñas, incluso es un estereotipo al que se recurre en la actuación para el desarrollo de un personaje teatral o cinematográfico.

Razones para morderse las uñas

Hay muchas razones por las que una persona que sufre mordiéndose las uñas continúe comportándose del mismo modo a pesar del daño o vergüenza que experimente.

  1. Le brinda tranquilidad momentánea. El morderse las uñas puede ser un efecto calmante.
  2. Permite la estimulación de la atención cuando la persona está aburrida o inactiva. El morderse las uñas le puede ayudar a mantenerse alerta.
  3. Cuando la persona es perfeccionista pasa mucho tiempo examinando sus dedos y uñas, de tal forma que, al percibir la más mínima irregularidad intenta pulirla con la esperanza que su apariencia mejore, aunque, paradójicamente, la onicofagia afecta a dientes, boca y manos.
  4. Se ha descubierto que de manera inconsciente la persona onicófaga inició con el hábito al imitar a un miembro de la familia o una persona cercana que también se comía las uñas.

Una manera de ayudar a controlar la ansiedad es a través de una dieta rica en serotonina y vitamina B, que se encuentra en cereales enriquecidos, avena, frutas secas, vegetales y verduras, trigo, soya y girasol, chocolate, Omega-3 o aceite de pescado. También es recomendable vigilar el consumo de calcio y magnesio para recuperar la condición de las uñas debilitadas.

Otra manera de descargar la ansiedad es a través de la práctica de actividades de relajación como yoga. Ejercitarse en actividades físicas tales como natación, caminatas a paso activo o andar en bicicleta también ayudan.

Como apoyo extra se recomienda que el onicófago utilice acrílico en las uñas para que note la mejoría en ellas y evite su destrucción. No se recomienda la utilización de barnices o sustancias irritantes porque de cualquier forma, el onicófago continuará mordiéndose y al consumir estas sustancias puede causarse un daño digestivo o una afición a esos sabores por muy desagradables que sean.

Un último recurso para erradicar la onicofagia, que es uno de los hábitos más difíciles de modificar, es el tratamiento psicológico especializado, en el que debe existir el compromiso del paciente y la familia con el terapeuta para obtener los resultados esperados en un período breve.

15
 

Algunas otras notas que puede leer en DESDElared

Qué hacer cuando se convive con un enfermo de Alzheimer


La codependencia, padecimiento de nuestro tiempo


¿Tiene Usted cambios bruscos de humor antes de la menstruación?


La agarofobia no es sólo el miedo a espacios públicos y abiertos


La dislexia es más que un mero problema de aprendizaje


Recursos psicológicos para enfrentar la influenza


La actitud de la madre influye en la obesidad de los hijos


Postergar las tareas importantes puede llegar a ser una adicción


¿Conoce a alguien con “tricotilomanía”?


¡Cuidado con el acoso psicológico!


¿Conoce Usted personas adictas a mentir?

 
Si alguno de los anuncios que aparecen en nuestro portal llegara a parecerle inadecuado de un medio de este tipo, le agradeceremos
que nos lo haga saber en el apartado Comentarios que aparece en cada una de las informaciones, y nos diga cuál es el URL correspondiente.

desdelared.com.mx

4

3

2

1

Desarrollo: Desde Aguascalientes, S.A. de C.V.
© Para la reproducción parcial o total de DESDELARED.COM.MX, en cualquier medio, se requiere citar la fuente.