Aguascalientes, Ags. Toda crisis nos plantea un desafío. Por ello, es importante comprender la situación particular que estamos enfrentando actualmente con la influenza para así poder hacerle frente, dice la psicoterapeuta Claudia Bermúdez.
“En la actual situación, debemos tener claro que éste es un período de cambio, y por lo tanto, de evaluar y modificar varias áreas de nuestro diario acontecer. Sufrir una crisis como la actual nos ocasiona un estado temporal de desorientación emocional y espiritual”.
Claudia precisa que una crisis se caracteriza principalmente por la incapacidad del individuo para enfrentar con los métodos habituales la situación particular que se le presenta. De ahí que se genera un desequilibrio, pues la persona no sabe qué pasos dar para salir del atolladero.
Explica que los síntomas que generan las crisis son similares a los de la depresión o ansiedad. “Existe incertidumbre, desconfianza, apatía, desgano, dificultades para dormir, para concentrarse, para reflexionar serenamente... La persona experimenta una sensación de angustia, pues la crisis se presenta de manera imprevista".
“Un minuto o unas horas son suficientes para que se desorganice y desequilibre toda nuestra vida, pero son justamente estos momentos de dificultades los que nos permiten realizar los cambios y ajustes para hacer frente a la situación”.
Claudia es enfática en que no podemos ignorar la realidad de que vivimos en un mundo en constante cambio. “La crisis es real y requiere de la mayor cantidad de información para abordarla. No todos la experimentan, pues hay quienes se refugian en la negación, pero también hay quienes exageran la situación hasta llevarla al caos. El secreto para superarla es el equilibrio psicológico y el cambio de actitud mental”.
Y añade: “la crisis actual está generada por un factor externo a nosotros, un virus que propaga una enfermedad, pero que también forma parte de un proceso natural de la vida. Si seguimos las recomendaciones de higiene y cuidado de nuestra salud, podemos salir adelante. Toda crisis finaliza. La crisis nunca es el problema, sino la respuesta que le damos”.
La burbuja que se rompe
Claudia comenta que desde el punto de vista psicológico, la actual situación nos hace cuestionar nuestros ideales y metas. “Es como si se nos rompiera la burbuja donde vivíamos tranquilamente y nos enfrentáramos ante la pregunta crucial: ¿por qué me tocó a mi esta situación tan desagradable?. Y al tratar de responderla se genera un gran sufrimiento. La forma más sana de abordar esta circunstancia emocional es cambiar la pregunta (Ahora qué estoy pasando por esto, ¿qué necesito hacer para salir adelante?). Esta actitud permite enfrentar con más serenidad el problema real”.
“La epidemia representa tanto un peligro como una oportunidad. Peligro, por el riesgo de contagio si no se respetan las medidas de salud pertinentes. Oportunidad en el sentido de llevar a las personas, familias o comunidades a la reflexión aún en medio del dolor, confusión y miedo. Es una oportunidad si las personas se unen, se organizan, buscan soluciones en conjunto, salen adelante y crecen. Y a la vez, peligro si las personas se paralizan, pierden la confianza en sí mismas y esperan que los demás les resuelvan sus problemas”. |