Existe una famosa frase de R.W. Emerson que dice: “Lo que haces habla tan fuerte, que no puedo escuchar lo que dices”. Esto es, digas lo que digas y hables lo que hables, lo que al final viene realmente a dar testimonio de ello, son tus actos, son tus hechos. Y al final, se traduce en simple y llana congruencia.
Pues bien, yo creo que alguien debiera decirle algo al respecto a nuestro Alcalde Gabriel Arellano, porque “ya chole” de que semana tras semana nos llene de su política bravucona, arrebatada y fuera de lugar. Ya está bueno de que en lugar de andar preguntando cuándo puede pedir licencia para abandonar el cargo, se ocupe de dar una revisadita a todas y cada una de las promesas que hizo en campaña y que, desde su primer día de gestión, ha continuado haciendo. Que cheque todos y cada uno de los señalamientos que ha estado emitiendo una y otra vez hacia la pasada administración, pretendiendo hacerle culpable de todo lo malo que sucede en su gobierno, evadiendo lo que le toca asumir. No cabe duda de que le sigue haciendo honor a su slogan de gobierno “Compartamos responsabilidades”, porque a la hora de asumir su responsabilidad, siempre anda buscando a quienes compartírsela y en quien disculparse.
* Ofreció que no abandonaría el cargo para buscar otro
Pero lo más preocupante es ver la tranquilidad con que dice una cosa y hace o dice otra, recordándome con esto a ese famoso personaje interpretado por Florinda Meza, esposa de Chespirito, en aquel famoso programa de “Los Caquitos”, llamada “La Chimoltrufia”. Por ejemplo, en más de una ocasión aseguró que él no dejaría su encargo de gobierno como otros lo hacían y que hasta el último día, seguiría al frente de la Administración Municipal, pues él nunca sería como todos los demás políticos. Lo que actualmente vemos es totalmente opuesto a eso, pues anda muy “emocionado” con ser Precandidato del PRI a la gubernatura del estado. Es decir, dijo una cosa y hace otra. “Chimoltrufió”, pues.
Otra muestra es que desde que era candidato a la presidencia municipal se quejaba y criticaba, a veces con justa razón, de que la plantilla de personal en el Municipio era muy grande y que se necesitaba un recorte significativo en esos poco más de 6000 trabajadores municipales. Hasta ahí, la propuesta y la promesa eran buenas. Lo malo es que otra vez, al arribar al gobierno, se le olvidó, y su plantilla de personal ha aumentado; sobre todo rodeando a medio mundo con “asesores fantasma”, otros con incrementos significativos bien disfrazados y otros más a quienes se les permite hacer el papel de Charles Lindberg. Dijo una cosa e hizo otra.
Prometió “con seguridad recuperar a Aguascalientes”, y vean cómo lo deja
Desde que era Presidente de CANACINTRA siempre se pronunció en contra de que la Feria de San Marcos se extendiera más de tres semanas, y yo fui el primero en aplaudir su postura, que reflejaba el sentir de la mayoría de nosotros los ciudadanos. Lamentablemente, llega el primer trimestre de su administración y para variar, se le olvidó su postura y se le olvidó para quién trabaja. Ni tardo ni perezoso respaldó al Gobierno del Estado y al Patronato de la Feria para que la Feria durara las cuatro semanas soñadas. Otra vez dijo una cosa e hizo otra.
Su campaña electoral, aprovechando el tormentoso giro que dio la seguridad pública en nuestro estado y particularmente en el municipio capital, se cobijó en la frase mercadológicamente perfecta que decía: “Con seguridad, recuperaremos Aguascalientes”. Garantizó a los pocos meses las cosas volverían a la normalidad, que la policía se haría cargo de la situación y que la delincuencia organizada “saldría corriendo” de Aguascalientes. Cosa más falsa, porque a casi 2 años de haber asumido la presidencia, seguimos esperando los extraordinarios resultados ofrecidos y no los contados logros conseguidos hasta ahora, que a la luz de la proporción entre los recursos recibidos y erogados, se vuelven realmente paupérrimos. Y efectivamente, la delincuencia salió corriendo, pero para ir por más de los suyos y anunciarles que aquí podían echar raíces. Nuevamente lo dicho no corresponde con los hechos.
Nos prometió con bombo y platillo, que con CIPOL, Aguascalientes estaría a la vanguardia en materia de seguridad pública; que con la gente de Chihuahua y los millones que les pagaría, se lograría una fabulosa certificación que garantizaría le disminución de la delincuencia, la eficiencia en la corporación y la limpieza de la misma. Hoy vemos cómo se “invierte y se invierte” en equipamiento, pero los delitos no disminuyen. Vemos que a pesar de lo gastado, el policía común se sigue quejando de que no se le dan los suficientes apoyos para mejorar su equipo personal, que se les entregan botas de tercera y que las armas siguen siendo las mismas. Vemos que más allá de los lujosos autos y de las ostentosas camionetas adquiridas, la sensación de vulnerabilidad social ante el delincuente común y ante el delincuente mayor sigue creciendo. Y de vergonzosa manera nos damos cuenta de que todo ese rollo de la CIPOL fue sólo eso: un rollo sin resultados, con dinero echado a la basura y con nexos evidentes con los capos, resultando esos “genios de la seguridad pública” unas verdaderas fichitas, incluso ya consignados por la justicia federal. Y es más, ¿dónde quedó el estridente anuncio de la nueva decoración de las patrullas? Hasta hace pocos días aún lucían la leyenda CIPOL, y ahora, haciendo un doble gasto, se los quitan y colocan el logotipo de la Secretaría de Seguridad Pública. Ojalá nos pueda explicar cómo ha podido equivocarse tanto y cuánto ha costado ese desperdicio. Y ese cambio en la decoración de las patrullas no es otra cosa más que el reflejo de su fiel sello en esta administración municipal. Primero dice una cosa y después otra. ¿Quién lo entiende?
Señor Presidente, con todo respeto le recomiendo más congruencia y que por favor, entienda que este municipio no merece un gobierno que se ampare en excusas y en disculpas para justificar sus incumplimientos.
Y que comprenda, de una vez por todas, que un municipio como el de Aguascalientes, no se merece que hayan desperdiciado casi dos años de ejercicio en una “cacería de brujas, obsesionados con encontrar los prietitos en el arroz” de la pasada administración, en lugar de aprovechar la gran oportunidad de servir que le dio la ciudadanía en el 2007 y de trascender con acciones integrales y no “compartiendo las responsabilidades” que sólo a usted le corresponden.
Y si me lo permiten, en la siguiente ocasión me defenderé con la contundencia de las pruebas de las aberrantes acusaciones que ahora están haciendo.
Dios los bendiga y nos encontramos pronto. |