Las famosas “calaveritas” es una enorme tradición que representa la picardía y el humor punzante de nuestra cultura mexicana, y que por ello, es algo que no podemos permitir que desaparezca o se vaya perdiendo.
Por tal motivo, y aprovechando las fechas que se avecinan y un Aniversario más de nuestra ciudad, esta colaboración la he querido hacer a manera de “calaveritas”, tratando de plasmar muchos sentimientos y comentarios de la gente común y corriente hacia nuestra realidad política y social.
Vayan pues, con todo respeto y buen humor estas calaveritas.
AL GLORIOSO CONGRESO
Viene contenta la gente
pues se “petatió” el Congreso;
no quiso ser transparente
y “chupó” con la de hueso.
Por querer hacer las cosas
con discreción y opacidad,
van a quedarse en sus fosas
hasta el fin de la eternidad.
Respecto de transparencia,
siempre recibió reclamos;
ya sobre su inteligencia,
mejor luego platicamos.
Quienes vivían como reyes,
el sepulcro ya ocuparon;
pues ni siquiera a sus leyes
ellos mismos respetaron.
Reasignando presupuestos
tenían partidas secretas,
pero nunca estaban prestos
para cumplir con las metas.
Derrochaban los dineros
comprándose coches nuevos,
mientras que la gente “en cueros”
no ajustaba ni tres huevos.
Dicen que nuestra Catrina
se cargó a los diputados
porque gusta ser madrina
de quienes son muy manchados.
“No me importa su partido”,
-fueron sus palabras cruentas-,
“lo que muy en serio pido,
es que a todos rindan cuentas”.
Ella siempre quiso un hueso,
pero no esperaba tanto,
ahora tiene a este Congreso
legislando en camposanto.
Nadie de ellos se ha salvado,
la muerte agarró parejo,
y con ello ha ocasionado
pura pachanga y festejo.
A GABRIEL ARELLANO Y SU GOBIERNO MUNICIPAL
¿Dónde quedó la promesa
de salvar a Aguascalientes?,
A Gabriel sólo interesa
andar construyendo puentes.
Este parece un gobierno
que se basa en ocurrencias,
es por eso que el infierno
va a cobrar sus imprudencias.
De resultados por montón
en los medios hacía alarde,
guardadito en el panteón
cada mentira le arde.
A la muerte me la hartaron
por no dar explicaciones,
acerca de en qué gastaron
tantos y tantos millones.
Parece que no hay cabeza,
ni combate a la corrupción;
pero sí existe certeza
de una mala Administración.
El Presidente Arellano
siempre a todo daba largas,
fueron promesas en vano
que hoy nos saben muy amargas.
Una cruel calaca loca,
con un andar exquisito,
ya cerró a Gabriel la boca
pa´que así se vea bonito.
Él prometió que en diez meses
acabaría con sicarios,
pero con tantos reveses
sólo le esperan rosarios.
En vez de andarnos mostrando
las patrullas en crucero,
debería de andar cuidando
lo que ya es un cochinero.
Por su gran lista de errores
ya no habrá gubernatura;
él y colaboradores
se van a la sepultura.
Pensaba que con disculpas
iba a dar respuesta a todo,
hoy descansa con sus culpas,
cuatro metros bajo el lodo.
Cuando no hay capacidad
pedir perdón no te salva,
por eso a la eternidad
lo guiará una muerte calva.
Él pensó que gobernar
iba a ser algo sencillo,
¡quién se iba a imaginar,
que nos traería tanto pillo!
Su mentira se derrumba
con semejante evidencia,
esperemos que en su tumba
muestre un poco de conciencia.
A LOS PARTIDOS POLÍTICOS
Viene un grupo de dolientes
entre llantos y gemidos;
la parca en Aguascalientes
se ha llevado a los partidos.
Para saber los motivos,
no hace falta mucha ciencia:
todos eran muy esquivos
al hablar de transparencia.
Eran candil de la calle,
al pedir cuentas de todo,
siempre le hallaban detalle,
mientras ellos callan todo.
Nadie sabía sus manejos,
ni en qué usaban nuestra lana,
nos veían como tontejos,
y con eso, nadie gana.
Todos decían ser honestos,
muy abiertos y decentes,
pero salieron funestos
y sin hechos transparentes.
A la muerte ellos colmaron
por dejar todo en promesas,
amén de lo que arreglaron
por debajo de las mesas.
Le valió que fueran rojos,
amarillos o azul-claros,
sólo quedarán despojos
al haber “chupado faros”.
Un decreto no muy tierno
nos ha ordenado rezar,
no vaya a ser que el infierno
nos los quiera regresar.
A NUESTROS REGIDORES CON RESPETO
Surgen llantos y clamores
desde el centro hasta el Altaria,
y es que van los Regidores
camino a la funeraria.
Fue un Cabildo muy pasivo
que sentó mal precedente:
olvidaron que es nocivo
dejar de ser transparente.
Las exigencias comunes
les hicieron ver su suerte,
presumían que eran inmunes
al abrazo de la muerte.
Ser transparente no es cuento,
pero nunca hicieron caso;
por eso este Ayuntamiento
tenía cien años de atraso.
Se creían de otro planeta,
y omitían explicaciones,
no querían decir “la neta”
ni cumplir obligaciones.
La calaca ya cansada,
reclamó con indignación:
“Me los llevo a la fregada,
por negarme información”.
“Hay una Ley que les manda,
y hasta tienen Reglamento;
por ignorar la demanda,
tendrán eterno tormento”.
“Por eso vuelvo al principio
de dar poder a la gente:
cuando elijan municipio,
pidan que sea transparente”. |