En días pasados me encontré por el Barrio de San Marcos con una pareja de hermanas, señoras ya maduras que desde hace varios años son afiliadas al PAN, trabajadoras y fieles al partido, pero que muy contrariadas por la situación actual se quejaban del reciente ganador por el Tercer Distrito Federal Electoral, el C.P. Raúl Cuadra García, pues en más de una ocasión habían escuchado de él mismo y de algunos periodistas, que tenía la intención de contender por la gubernatura.
Mencionaban con molestia que eso era una verdadera burla y una vergüenza tanto para quienes le dieron la confianza y el apoyo dentro del partido como para la gente que le dio su voto el pasado 5 de julio. Y reiteraban que por ese tipo de actitudes y comportamientos la gente se molesta y se decepciona del PAN e insistían en preguntar por qué se permitía esto, por qué no se quedaba en su cargo de Diputado y por qué no hacía primero su trabajo y luego ya pensaba en otras cosas. E insistían preguntando que entonces para qué había querido ser diputado si en la cabeza traía otras intenciones. Honestamente, sólo me permití responderles que compartía sus dudas e inquietudes, y que esperaba que tanto el partido como el diputado electo tuvieran una inyección de sensatez y humildad, pues con los recientes resultados no era posible que ya estuvieran haciéndose ese tipo de ilusiones.
Sin embargo, al compartir las mismas zozobras de tan honorables damas y sobre todo, al saber que mucha gente dentro y fuera del PAN piensa de manera similar, decidí que era tema para compartir en este espacio.
Viene a mi mente que en una oportunidad anterior habíamos vaticinado que la soberbia y la imposición de candidatos inadecuados no llevarían a buen puerto y seguiría siendo el mayor obstáculo del PAN; que las bravatas de Germán Martínez no ayudarían y que sin duda alguna habría sorpresas. Y luego de la jornada electoral, esto se confirmó: El PAN apenas ganó sin convencer en 2 de 3 distritos en la entidad, sin mencionar la debacle a nivel nacional. El PRI, por más que alardee, no creció y sólo le alcanzó para ganar el Segundo Distrito, y eso gracias a que concentró “la vieja maquinaria electoral” en esa zona. El Partido Verde Ecologista, cobijado por su alianza con el PRI, protegido por las dos grandes cadenas televisoras y aprovechando las lagunas legales, hoy es la tercera fuerza política en el Estado.
La única votación que creció fue el voto nulo y el no ejercido
Mención aparte merece el voto nulo, que se restregó en la cara de todos aquellos que lo minimizaron y trataron de frenarlo, y a quienes dijeron que no tenía valor alguno y nada representaría. Nadie, excepto el voto nulo y el no ejercido, pueden decir que crecieron y que ganaron.
Hoy vemos que como nunca antes, el voto nulo emergió con la fuerza que nadie quiso escuchar y que muchos, incluso luego de las elecciones y en el colmo de la cerrazón, quisieron desestimar.
Analizando los resultados y la paupérrima legitimidad de quienes resultaron electos, me parece completamente absurdo y fuera de toda realidad que todavía algunos, particularmente en el PRI y en el PAN, se atrevan a decir que ganaron, que superaron las expectativas y que sus campañas fueron todo un éxito. Que en el clímax de la mediocridad están satisfechos por “lo logrado” y que todavía les sobra cuerda para contender por otro cargo público sin haber tomado posesión del cargo para el que fueron electos el 5 de julio.
Sinceramente no me explico como alguien que apenas obtiene el 13% de votos del total del padrón electoral puede sentirse con el talento, con el arrastre y con la presencia para buscar una candidatura más grande, pues en el Tercer Distrito, Raúl Cuadra García, apenas si logró el 13.91%. Es decir, solamente votaron por él 34,852 electores de un total de 250,586 personas en la lista nominal. Señores, ¿a eso le llaman ser representantes populares? ¿A eso le llaman ganar una elección?
Ganar con el 13.91% y con un 10.59% de nulos, no es para estar orgulloso
Otro dato sumamente interesante que contribuye a diluir las aspiraciones de Raúl Cuadra por la gubernatura, es que en relación al porcentaje de votos nulos, el tercer distrito que “ganó” ocupó a nivel nacional el nada honroso lugar 22, entre los 300 distritos electorales del país, ya que en este fueron nulos el 10.59%, muy por encima del porcentaje estatal y nacional.
Por ello, nuevamente me pregunto si con este tipo de resultados todavía se siente con el suficiente respaldo social como para andar pensando en contender para Gobernador. Porque en medio de mi ignorancia no alcanzo a comprender cómo alguien, con la votación más baja en los últimos 10 años, pretenda aspirar al máximo cargo estatal. Y es que no sé si alguien de su equipo de asesores y colaboradores le habrá dicho acerca de cuántas casillas que nunca se perdían ahora se perdieron o acerca de que a pesar de todos los recursos invertidos, de la maquinaria estatal que operó y de la afiliación masiva que se promovió, apenas le alcanzó para librar la elección. Entonces, ¿no le parece señor Cuadra que si tanto dice disciplinarse al Partido lo mejor sería dar humildemente un paso de costado y asumir decorosamente su encargo?
Creo que hasta el más ciego pudo ver que fue un candidato gris, sin presencia, ignorante de la agenda legislativa, cerrado a la colaboración de otros grupos que le ofrecieron respaldo y sobre todo, que ser “el ungido del Gobernador” causó de manera automática la animadversión de muchos. Y los resultados lo prueban dura y fríamente.
Por lo tanto, bien vale la pena hacer un llamado a la cordura, a la sensatez y la humildad del ahora diputado electo, para que en un ejercicio de sana autocrítica analice sus verdaderas posibilidades y escuche las voces de quienes afirmamos que sus nuevas pretensiones están fuera de la ética, de la lógica y del respeto al voto ciudadano, pues no es el PAN quien debe decidir si abandona el encargo ciudadano que ahora tiene, sino la gente que sufragó a su favor. Que no venga con el cuento de que “buscará la candidatura si el partido se lo pide”, porque ya la ciudadanía que votó por él “le pidió que fuera Diputado”.
Lo sensato sería unirse en torno al mejor posicionado
Ojalá que alguien le recuerde a él, como a muchos, que si algo combatió Acción Nacional fue ese trapecismo político que sólo busca vivir del presupuesto a como dé lugar, que acarreó el hundimiento de la esencia democrática y la desconfianza social en sus “representantes”, a quienes vemos como simples oportunistas gracias a este tipo de prácticas. Y que no caiga nuevamente en la tentación de evadir responsabilidades como lo hizo al no rendir cuentas ante el Congreso, argumentando que era por la Convocatoria para registrarse como Precandidato, ignorando a quienes tenía la obligación inexcusable de informar acerca de su gestión al frente de la Secretaría de Finanzas del Estado.
Pese a todo, sinceramente confío que el Comité Estatal sabrá analizar la situación y los resultados obtenidos, llegando a la conclusión de que la unidad deberá darse en torno al panista mejor posicionado en la sociedad, al más reconocido por propios y extraños y a quien pueda ofrecer la mayor probabilidad de triunfo en el 2010, y no en torno a quien por mera conveniencia personal, alguien determine.
Tengo confianza que la buena fe y la voz de la conciencia verdaderamente panista prevalecerá en la razón de las autoridades del partido para anular la presión de Aquel que, en medio de sus inagotables ansias de poder y de su necesidad de contar con una piedra como la de “El Pípila”, afirma que la unidad se dará únicamente si se apoya al candidato que él proponga.
Confío en que antes de que sea demasiado tarde, el PAN y sus militantes se den cuenta del maquiavélico juego que se está fraguando, en el que por un lado se busca posicionar al ex Secretario de Finanzas estatal como candidato a la gubernatura, mientras que por el otro se apoya de forma sistemática, abierta y permanente al priísta Carlos Lozano, demostrando con semejante aberración que la intención es presionar al PAN para que mande a un candidato evidentemente débil, que le facilite el camino al candidato del PRI y haga menos riesgosa la contienda electoral del 2010.
Pero en caso de que dicho candidato panista ganara, las espaldas del Gobernador quedarían cubiertas de cualquier manera. Así de sencillo.
Ojalá en el PAN no den brincos estando el suelo tan parejo y se den cuenta de que el candidato natural, en torno a quien deberá darse la unidad, ya lo tienen en sus filas y ya conocen su capacidad, su fortaleza, su liderazgo y su carisma.
Pero en caso de que no sepan quien es, basta que echen una llamadita para preguntarle al licenciado Otto Granados o a mi muy respetada diputada Lorena Martínez.
No hay vuelta de hoja y no hay más que pensarle.
Hasta la próxima.
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