Muchas veces admiramos la mercadotecnia de los productores de cine de Hollywood, que hacen producciones costosísimas y que por lo general son grandes éxitos de taquilla. Sin embargo, algunos medios de comunicación europeos se preguntan si esos genios no están dejando fuera a un importante segmento de los visitantes a las salas de cine que quieren ver películas que no vayan contra de sus valores.
Ponen por ejemplo a “Fireproof”, una película norteamericana que costó apenas medio millón de dólares y que en los primeros 10 días de exhibición recaudó 12.5 millones de dólares en las salas de cine, recaudación por encima de muchas producciones costosas y con actores de primera línea.
“A prueba de fuego” es una producción sin actores conocidos hecha por Sherwood Pictures, una pequeña compañía ligada a la Iglesia baptista de Sherwood en Albany, Georgia. De hecho, muchos de quienes participan como actores o extras son fieles de esa iglesia.
El argumento de la película trata de un bombero que se esfuerza en salvar vidas de personas atrapadas en incendios, pero que al parecer no logrará salvar su matrimonio atrapado en el fuego del fracaso. Cuando ya todo parece no tener remedio, recibe de su padre un libro que desarrolla un plan de 40 días para matrimonios en crisis, en que la Biblia es un apoyo primordial, y al poner en práctica ese plan …..
Al momento de explicar el éxito de taquilla de la película no debe dejarse a un lado el hecho de que existe un amplio público que quiere ver películas bien hechas pero que sean respetuosas con sus creencias. El éxito de "Fireproof" se debe a que se ha enfocado a un público amplio y mal atendido, pero además en forma paralela a la película se editó el libro “Atreverse a amar” que ha puesto en librerías 600 mil ejemplares iniciales. |