La última edición del llamado clásico Mexicano finalizó con sólo dos puntos importantes por mencionar, la victoria Americanista (lo cual seguramente alegró a sus seguidores e hizo sentir humillados a sus más odiados rivales), y el pobre desempeño futbolístico mostrado por ambos equipos, pero sobre todo del “glorioso” equipo rojiblanco.
Chivas ratoneras y Águilas conformistas
El Guadalajara, gracias a la filosofía futbolística de su técnico Raúl Arias, mostró un juego tan mediocre y ratonero que debió merecer una goleada de antología en este tipo de partidos, sobre todo en el primer tiempo, pero su homónimo, el técnico americanista Jesús Ramírez, parece que le dio frío, y en lugar de buscar aumentar el marcador sacó a su mejor futbolista de la cancha, el canterano Enrique Esqueda, que por cierto le dijo de todo en su camino a la banca, y de esta manera lograr asegurar un resultado merecido pero que sin duda dejó a disgusto a la gran mayoría.
En la semana se comentó que los canteranos son los que en verdad sienten este tipo de partidos, ya que se enfrentan entre ellos desde los 13 ó 15 años, y que el Guadalajara tenía esa ventaja, ya que en su mayoría son futbolistas surgidos en su club, pero la realidad fue que se mostraron temerosos, fuera de ritmo y sin lugar a dudas con muy poco fútbol y corazón para ganar este duelo.
Por su parte, el América logró mostrar un fútbol muy vertical en el primer tiempo y consiguió marcar un tanto a balón parado y por un defensa, pero igual cuenta. Después generó muchas llegadas al área, pero sin mostrar claridad al frente, hasta que el ya mencionado director técnico decidió no arriesgar más.
Por su parte, Mauricio Morales dio muestra de su nivel en decadencia de quien pudo ser el mejor árbitro de México, al no marcar un penal clarísimo y no expulsar a jugadores que realizaron varias entradas fuertes y golpes en pleno juego.
Un clásico sin dignos participantes
Yo no sé quién bautizo a este partido como súper clásico, pero mi opinión es que es un partido que cuenta con una difusión y mercadotecnia muy grande, pero el fútbol y desarrollo de los partidos desde hace mucho tiempo no demuestran que estas dos instituciones merezcan tener este lujo de jugar el clásico del fútbol Mexicano.
Yo propondría que este partido tan importante, que debe demostrar el nivel del fútbol al que representa y en el que participan los clubes más grandes y ganadores de nuestro balompié, quedara vacante por un buen rato hasta que renazcan o aparezcan dos clubes que sí muestren coraje, corazón pero sobre todo buen fútbol.
Pero claro, todo es una simple opinión, tal vez demasiada subjetiva o soñadora, pero usted... qué opina.
|