¡Es falso que el agua escasee en nuestro país!, pues hay suficientes volúmenes para satisfacer la necesidad de la población en los próximos 50 ó 60 años; el problema real de este recurso está en su mala administración, injusta distribución y contaminación.
Además de que se necesita de una nueva legislación simplificada, pero eficiente, para que el recurso hídrico llegue por igual a todos los habitantes, dado que muchos son marginados de los beneficios de la infraestructura hidráulica. Hay quienes pueden recibir hasta 800 litros al día, pero existen muchos que apenas tiene acceso a 14 litros.
Dos académicos de la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM-A), especialistas, analizan para DESDElared el tema de las aguas nacionales que se usan para el consumo humano, la agricultura, la ganadería, el comercio, la industria, etc.
Asentamientos humanos en zonas inundables
En este marco, José Juan González Márquez, profesor e investigador en la Unidad Azcapotzalco (UAM-A), afirma que el problema del agua no es su escasez, sino su mala administración. Uno de los grandes problemas del manejo del vital líquido son los usos del suelo. Y se pregunta él mismo: ¿Por qué seguimos permitiendo asentamientos humanos o establecimientos comerciales e industriales en zonas altamente inundables?
Ejemplifica el caso de Chalco, Estado de México, y propone que se tome una “decisión drástica” y se reubique a sus pobladores en zonas seguras. “Esto es mucho mejor que estar gastando dinero cada año en algo que no tiene solución, porque contra la naturaleza no tenemos ningún arma”.
Estado de alerta por huracanes
Ahora mismo -agrega-, la climatología tiene a varias poblaciones del Sureste del país en un “estado de alerta”, pues los huracanes amenazan las regiones de siempre, por la cantidad de lluvia que cae. “Cada año ocurre lo mismo: hay una catástrofe provocada por el agua y una cantidad tremenda de dinero que el gobierno dispone para ayudar a las víctimas, en vez de tomar soluciones de fondo”.
Necesitamos nuevas reglas en el manejo del agua –aprecia el doctor González Márquez, académico en el Departamento de Derecho de la Unidad Azcapotzalco--, “específicamente una nueva legislación, mucho menos complicada que la que tenemos, más sencilla, pero más eficiente”.
Nuestro entrevistado está convencido de que los problemas del vital líquido únicamente se van a solucionar con reglas del ámbito jurídico. Señala que si bien la Comisión Nacional del Agua es la gran administradora de las aguas nacionales, su enfoque de manejo es completamente técnico.
Donde existen estímulos para la generación del agua, hay cuidado en su uso y castigo para los que la contaminan. Este ciclo –precisa--, no está reflejado en la Ley de Aguas, pues en ella el poder lo tienen los consejos de las cuencas hidrológicas que otorgan las concesiones. “Todo un sistema muy turbio de manejo”, acusa.
Finalmente, alerta que el agua es un elemento tan importante que “podría ser el origen de conflictos”, si no tomamos las medidas adecuadas; fundamentalmente “reglas de uso responsable del recurso”.
Llevar agua con tecnología adonde no llueve
Por su parte, Jorge Legorreta Martínez, también profesor e investigador de la UAM-A, coincide con González Márquez en el sentido de que el problema del agua no es de volumen, sino de su distribución.
“Si hablamos de esos lugares donde no llueve”, sobre todo zonas desérticas, para responderles “tenemos las tecnologías del siglo 21” que permiten llevarles agua de donde sí la hay, sugiere.
Desmiente, en esta misma línea, la versión de que los mantos freáticos estén agotando, porque –dice--, son recargables. Y explica: si se habla de la ciudad de México, hace 100 años que se construyó el primer pozo y fue a 9 metros de profundidad; hoy se extrae agua a 450 metros, lo que significa que hay una disminución de los mantos, pero no se han secado.
El Valle de México se bebe 72 mil litros por segundo
En el Valle de México –informa el entrevistado--, “se traen o se extraen 72 mil litros por segundo, durante 24 horas, la cifra más alta” para una región en el mundo. Si esta cantidad se divide entre los 22 millones de habitantes, nos toca a 340 litros por persona al día, “¿cuánto le toca de esto a la gente de Iztapalapa?”, como 14 litros, solamente. Opina que ello se debe a que se han “construido infraestructuras desiguales”.
Expone el profesor e investigador de la UAM-A en la entrevista con DESDElared que en Iztapalapa no hay tanques de almacenamiento para que cada habitante tenga diariamente sus 300 litros de agua. En otras partes de la ciudad de México –redondea la idea--, se levantaron obras hidráulicas que pueden proporcionar a algunos habitantes hasta 800 litros. Este desequilibrio –apunta--, se corrige cambiando la “infraestructura de distribución”.
El arquitecto Legorreta Martínez se pronuncia porque la distribución de los recursos hídricos sea más igualitaria, y sentencia finalmente que un “Estado que permite los desajustes, los desequilibrios en el nivel de vida de la población, es un Estado limitado, es un Estado que va a ser cuestionado por su estructura social”.
2010, año más intenso en lluvias
En una reunión internacional sobre el recurso hídrico, organizada el 23 de junio en el Distrito Federal, el Director General de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), José Luis Luege Tamargo, afirmó que el cambio climático representa un reto trascendente para México, debido a que dicho fenómeno provoca severos impactos. Puso como ejemplo que fue el año pasado cuando se registró el periodo de lluvias más intenso, después de 1948, y que en este 2011, se registra la sequía más severa de los últimos 70 años.
Ante esto, en 2010 México ocupó el sexto lugar entre los países con mayor número de desastres, con 9 eventos; 4 de ellos de origen meteorológico y otros tantos hidrológicos. Estos desastres ocasionaron pérdidas económicas por 6 billones de dólares, informó la dependencia gubernamental en un comunicado de prensa.
Manifestó, asimismo, que para el gobierno mexicano “enfrentar este fenómeno (el cambio climático) en materia de agua constituye un asunto de seguridad, ya que el agua es un recurso estratégico para garantizar la producción alimentaria, conservar la salud y desarrollar diversas actividades económicas”.
Al concluir su participación, el funcionario subrayó que el “manejo sustentable del agua tendrá que darse en el contexto del cambio climático, la prevención de desastres y la reducción del riesgo”.
Regiones hidrológicas más húmedas
Información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía
(www.inegi.org.mx), detalla que en México, las regiones hidrológicas más húmedas son los sistemas:
- Grijalva-Usumacinta
- Coatzacoalcos
- Papaloapan
- Costa de Chiapas
Regiones más secas
- Vizcaíno
- Magdalena
- Laguna Salada
- Sonora norte
- Mapimí
Cuencas más pobladas
- Tuxpan-Nautla
- Lerma-Santiago
Las cuencas húmedas
Veracruz, Tabasco, Oaxaca y Chiapas, son las entidades ubicadas en las cuencas más húmedas, que tienen un escurrimiento superficial mayor a los 10 mil litros por persona, al año.
En cambio, estados como Baja California, Baja California Sur o Coahuila tienen un escurrimiento superficial disponible no mayor a los 200 litros por habitante.
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