Dice un médico que no hay peor impacto en la familia y en los allegados a ella que saber que un niño enfermó de cáncer.
En México, las enfermedades que atacan a los niños y adolescentes han cambiado. Antes se morían por infecciones gastrointestinales y respiratorias…
Ahora, el cáncer se ha convertido en su principal enemigo, además de los accidentes.
Según registros estadísticos, es la segunda causa de muerte entre la población de 1 a 19 años de edad. Anualmente, alrededor de 7 mil niños enferman al año de algún tipo de cáncer y se estima que mueren 1,500.
Los tumores más frecuentes son los del cerebro, de ojo, de riñón, de hueso y las leucemias, explica para DESDElared el Director General Médico Adjunto del Instituto Nacional de Cancerología (INC), Abelardo Meneses García.
En nuestro país “hay niños que mueren de cáncer porque no tienen acceso a un tratamiento médico” o porque sus padres no pudieron atender a tiempo la enfermedad, afirma la Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer (AMLCC).
Son mal diagnosticados
Considera esa organización civil que en México son pocos los oncólogos pediatras para atender a un número de enfermos que cada día aumenta.
La mayoría de los niños que tienen cáncer son mal diagnosticados y eso provoca, asegura, que avance la enfermedad. A veces se confunde la leucemia con una infección pasajera, o la presencia de un tumor con un absceso infeccioso.
Señala que no obstante que el cáncer es la segunda causa de muerte en nuestro país, 70% de los casos se puede curar con un tratamiento adecuado.
*Supervivencias mayores
Por su parte, el doctor Meneses García opina que con la incorporación de estas enfermedades al Seguro Popular, la cobertura nacional para tratarlas es casi completa.
Considera que este hecho además “permite supervivencias mayores”, pues al llegar los niños a la adolescencia, o ser adultos, pueden ser absorbidos por las instituciones públicas y continuar su vigilancia y tratamiento, dado que “estos pacientes pueden presentar una recurrencia de la enfermedad en su etapa de adolescente o de adulto”.
Pocos de los pacientes tienen seguridad social
Insiste la AMLCC que del total de los casos que se registran anualmente, sólo mil 500 tienen seguridad social y el resto debe buscar apoyos de organizaciones civiles.
Bajo este panorama, 18 mil niños y adolescentes requieren cada año atención médica en oncología pediátrica.
Importante conocer los síntomas
En su página Web, World Cancer Day, “Un niño ante todo”, aprecia que si se detecta a tiempo el cáncer, mayor probabilidad hay de que el enfermo sobreviva.
Aunque los signos y síntomas dependen del tipo de cáncer y la parte del cuerpo donde éste se desarrolle, advierte, que al menos 85% de los casos suele presentar las siguientes señales:
Masa abdominal anormal o inflamada; fiebre prolongada y sin causa aparente; palidez, baja rápida de energía y de peso; dolores de cabeza persistentes y sin causa aparente, a menudo con vómito; formación de hematomas con facilidad y sangrado anormal; pérdida de equilibrio y cambios en el comportamiento; hinchazón de cabeza y brillo blanco en el ojo.
Recomienda World Cancer Day que los niños que presenten cualquiera de estos síntomas durante varios días o semanas, deben ser llevados con su médico especialista para que les realicen estudios más completos.
Causas y factores desencadenantes
Indica, asimismo, que las causas de muchos cánceres infantiles no se conocen completamente y tampoco existen medidas de prevención recomendadas.
Señala finalmente que los posibles factores de riesgo son las infecciones que dañaron en algún momento el organismo del niño o del joven, la radiación solar, algunas sustancias químicas y los antecedentes de cáncer familiar. |