Hoy que están tan de moda los debates en muchos temas, por ejemplo en cuanto al tema electoral, y que por una cuestión de diversidad, casi todo es debatible, incluso aquellas leyes físicas de Newton por el asunto de que el cambio climático ya movió toda la historia, es necesario dimensionar la realidad de diversas formas. Una de ellas sin duda, es el riesgo de debatir temas que han sido durante la vida útil del ser humano en la tierra, la amalgama y el tamiz conectivo entre una época y otra, logrando que las generaciones humanas hayan prevalecido a pesar incluso, del cambiante clima de hoy.
La vida, sin duda el principal cemento sobre el que las sociedades han basado su historia, su presente, su futuro, su esperanza, es un tema que hoy se debate. En la discordancia actual sobre el inicio específico de la vida parece haber luces y sombras, y todo parece depender del científico que realice la investigación. Pasa como en las encuestas políticas: siempre suele ir arriba el que manda hacer la encuesta. Así parece que, los valores éticos y humanos, determinan el resultado de estos estudios sobre el momento preciso del inicio y el concepto de ser humano desde su fecundación. Y no es así.
En la historia de la humanidad, la verdad siempre llega, aunque a veces parece llegar tarde. Hoy los estudios científicos ya demuestran por ejemplo, que el ser humano desde los primeros días de fecundado, es decir, cuando supuestamente “apenas es una bolita de células sin chiste” contiene ya la información genética y sistémica de al menos 93 funciones vitales, entre las que se encuentran las cerebrales. Esto significa, que aunque todavía no tenga manos, pies, dedos, ojos, boca y pelo, como lo quisieran ver quienes afirman que ese embrión no es un humano y apenas es “un trozo de carne” antes de las 12 semanas de gestación, ya es la semilla que poco a poco se convertirá en una persona distinta, única e irrepetible.
Por otro lado, en la parte ética y antropológica, nadie puede negar que los humanos—únicos seres dotados de inteligencia en la faz terrena—somos capaces de tomar decisiones más por raciocinios que por instintos. Esto lo menciono porque hay ejemplos de salvajismo de algunas especies animales, que son usados para analógicamente justificar que el ser humano también pueda “matar a sus crías”, al igual que lo hacen ciertos insectos o aves. Cabe mencionar por ejemplo que en el caso de las aves que arrojan a sus polluelos del nido al suelo, no lo hacen por ser “asesinas” sino precisamente al contrario, por un sentido de supervivencia, ya que las aves deben adaptarse al mundo en que viven. Entonces, la esencia humana es pensar, y para pensar hay que estar bien informados. Las aves, que sigan arrojando polluelos por la ventana, porque resulta, que estos nacieron para volar.
Por el lado jurídico, la vida es el primer principio protegido en todas las constituciones del mundo. La Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, cita en su artículo uno que todo ser humano tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona. Y como tal, las constituciones políticas reconocen y protegen el derecho a la vida, no como un mero formalismo de estado, sino porque para que haya leyes, debe haber quien las cumpla y respete, la vida permite que la sociedad prevalezca a lo largo del tiempo.
En fin, queda claro, que hay debates que deben ser vistos con mucho cuidado y no pasar a una guerra declarativa de apasionamientos puros, sino a una argumentación objetiva, pertinente, sujeta a una serie de reglas que permitan el diálogo más que la discusión. Los activistas a favor de la vida debemos entenderlo y los que no coinciden con ello, también, la construcción la hacemos para seguir en sociedad.
Pero para saber más de los temas bioético, jurídico y ético en cuanto a la disertación de la vida, es necesario profundizar más. Para esto, me permito invitarlos al Foro ¿La vida a Debate? Donde se discutirán los argumentos válidos y no válidos de ambas posturas, a favor y en contra. La cita es hoy jueves 20 de mayo a partir de las 18 horas en el Salón de la Amistad del Hotel Western Medrano. Es entrada libre. Vaya e infórmese, este tema, es responsabilidad de todos. |