En una carta y un comunicado dirigido a los miembros, familiares, amigos y personas que se han visto afectados o escandalizados, el padre Alvaro Corcuera, Director General de los Legionarios de Cristo, y los miembros de su Consejo hablan de las “acciones reprobables” de su fundador, el P. Marcial Maciel, y reconocen que “nos ha llevado tiempo asimilar estos hechos de su vida”.
Reconocen también que “en ocasiones no hemos podido o sabido salir al paso de todos como hubiera sido necesario y como, de hecho, era nuestro deseo. Por eso sentimos la necesidad de emitir este comunicado”.
Describe cómo en el mes de mayo del 2006, la Congregación para la Doctrina de la Fe concluyó la investigación canónica iniciada en el 2004 y se llegó a una certeza moral suficiente para imponer sanciones canónicas graves ante los actos del P. Maciel. “Por lo tanto, profundamente consternados, debemos decir que estos hechos sucedieron”
El comunicado añade: “Reprobamos los actos contrarios a los deberes de cristiano, religioso y sacerdote en la vida del P. Maciel, y afirmamos que no corresponde a lo que nos esforzamos por vivir en la Legión de Cristo y en el Movimiento Regnum Christi”.
“Queremos pedir perdón a todas aquellas personas que lo acusaron en el pasado y a quienes no se dio crédito o no se supo escuchar pues en su momento no podíamos imaginarnos estos comportamientos… como miembros del cuerpo místico de Cristo sentimos la necesidad de expiar con espíritu cristiano sus faltas y el escándalo por ellas causado”.
“Aceptamos con dolor que, ante la gravedad de sus faltas, no podemos mirar su persona como modelo de vida cristiana o sacerdotal”.
Agradecen al Papa el instrumento de la Visita Apostólica recientemente terminada, y a los visitadores apostólicos y afirman: “Acogeremos con obediencia filial las indicaciones y recomendaciones del Santo Padre que resulten de la visita apostólica" y se comprometen a ponerlas en práctica.
Afrontamos el futuro con esperanza
Respecto al futuro, dicen: “lo afrontamos con esperanza, seguros de que nuestras vidas se apoyan únicamente en Dios”, y manifiestan su decisión de:
- seguir buscando la reconciliación y el encuentro con quienes han sufrido,
- hacer la verdad sobre nuestra historia,
- continuar ofreciendo seguridad, sobre todo para menores de edad, en nuestras instituciones y actividades tanto en ambientes como en procedimientos,
- crecer en un espíritu de servicio desinteresado a la Iglesia y a las personas,
- colaborar mejor con todos los pastores y con otras instituciones dentro de la Iglesia,
- mejorar nuestra comunicación,
- seguir velando por la aplicación de los controles y procedimientos administrativos a todos los niveles y seguir actuando un adecuado rendimiento de cuentas,
- redoblar nuestro empeño en la misión de ofrecer el evangelio de Jesucristo al mayor número posible de hombres,
- y, sobre todo, buscar la santidad de vida con renovado esfuerzo de la mano de la Iglesia.
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