Si tiene un hijo pequeño al que quiere enseñarle a andar en bicicleta, quizá le incomode pensar que Usted deberá agacharse para detenerlo y evitar que se caiga.
Cuando Usted aprendió a andar en bicicleta, eso fue precisamente lo que sucedió: hubo una que otra caída y la persona que le enseñó sufrió de dolores de la espalda baja por permanecer agachada.
De unos meses a la fecha, en los Estados Unidos se introduce con éxito un tipo de bicicleta que ya tiene un bien ganado mercado en Europa. Y por aquello de la globalización, seguro no tardará en llegar a México.
Es una bicicleta cuyos creadores la promocionan como ideal para desarrollar el equilibrio en el niño y evitar que los pequeños se pongan nerviosos. El principio es básico: no tiene pedales.
El despacho de diseño que la creó argumenta que los niños deben ante todo desarrollar y dominar el equilibrio antes de colocar sus pies en un pedal. Así que la dichosa bicicleta sólo requiere que el pequeño se siente y se impulse a sí mismo apoyando los pies en el suelo.
La bicicleta sin pedales fue diseñada para niños de dos a cinco años, aunque hay padres de familia que la han comprado para pequeños de menos de dos.
Lo que la experiencia ha demostrado en Europa es que los niños que se entrenan en la bicicleta sin pedales pasan directamente a la de dos ruedas cuando cumplen los cinco años de edad sin necesidad de usar esas que traen pequeñas ruedas de entrenamiento. Y lo logran, porque en sus primeros años de vida desarrollaron el sentido del equilibrio.
Los modelos existentes de bicicletas sin pedales cuestan de 50 a 200 dólares. |