“…que se quede el infinito sin estrellas, y que pierda el ancho mar su inmensidad…”
La “guerra campañera” de los candidatos a diputados federales, sea cual fuere el partido, ha sido entre gris y buenas noches. Pocas propuestas y muchas calcomanías. Los que piden anular el voto, que para mi gusto son unos equivocados, se hacen fuertes ante la poca creatividad política de nuestros futuros diputados.
Sin embargo, he escuchado por ahí algunos clamores de ciertos personajes diputadiles quienes han sonado por sus propuestas de trabajo, que no es esta una campaña para gobernador, y están prometiendo la luna y las estrellas, que si mejores oportunidades de empleo, que si recursos para el estado, que si promover la creación de empresas y escuelas. En fin, se engarzan en la lista predilecta del Santa sin estar la Navidad, ni siquiera cerca.
Pero estimado lector, a ciencia cierta, ¿sabe usted a qué se dedica un diputado federal? ¿Sabe como desquitan los sueldos de ensueño que reciben?
Bueno, pues ante esa duda ignominiosa bien vale la pena recordarlo para que se tome muy en cuenta lo que puede hacer un candidato y prometer, no sea que lo vayan a dejar como novia de rancho: prometida, alborotada y dejada como estaba.
¿Qué puede hacer realmente un diputado por nosotros?
Me remito al Artículo 74 de nuestra Constitución Política, que habla de las facultades de la Cámara de Diputados, y dice:
- Expedir el Bando Solemne para informar al país que hay nuevo Presidente
- Supervisar a la Federación en los términos de la ley
- Aprobar el presupuesto de egresos
- Declarar sobre delitos penales de servidores públicos
- Revisar las cuentas públicas del año anterior.
- Presentar iniciativas de ley así como revisar y aprobar en su caso las promovidas por el Ejecutivo o el Senado.(Del artículo 71).
Estas, entre otras, son algunas de las facultades que tienen los diputados en la Cámara, mientras que como Congreso de la Unión (es decir, juntos los Senadores y Diputados) tienen otras facultades, como declarar la guerra, nombrar miembros consulares y diplomáticos, promover nuevos estados en el país, entre otras.(Del artículo 75)
No pueden comprometerse a gestionar directamente empleos o recursos
Por lo tanto, y para acabar pronto, a los diputados, y a nosotros por medio de ellos, nos incumbe la generación de leyes que sean de beneficio para este país. Entonces, si algún candidato le promete gestión de recursos, empleos, etc… pregúntele cómo le va a hacer, porque en tiempo de enamoramiento político, nos prometen la luna y las estrellas y al rato ya ni se acuerdan de los que votaron por ellos.
Es más, déjeme hacerle una proposición atrevida: este año, no vote por los candidatos, remítase a la plataforma política del partido que los tiene como candidatos y vea cuál le convence más. Si las revisa, se encontrará con sorpresas como que algunos partidos no tienen propuestas para temas importantes como la salud o el cuidado del medio ambiente.
No siguen el interés de los ciudadanos, sino la “línea” de su partido
Esto que le comento se lo digo porque la experiencia nos ha enseñado que al final, los diputados votan las leyes por la famosa “línea que les dan desde arriba” o por el cabildeo tan socorrido en aquellos lugares. Entonces surge la ideología y filosofía del partido, para votar o legislar en determinados temas estratégicos para ellos. Esto que le comento, se conoce como “partidocracia”. Por eso, en estas elecciones vote por un partido, el que más lo convenza, pero por su ideología y desde luego que no por la despensa. Esa, si quiere se la regalo yo. Hasta la próxima. |