El Torneo Apertura 2009 llegó a su fin con dos partidos finales, emocionantes y llenos de goles pero sobre todo dejando en claro que los títulos no hacen a los equipos grandes. Son los jugadores que se encuentran o han pasado por los distintos equipos los que en verdad hacen grande a una institución.
Monterrey, con carácter para ser campeón
Monterrey había demostrado desde hace dos años que tenia entre sus filas a grandes jugadores, desplegando en algunos momentos un gran futbol. Basta recordar cuando vencieron al Superlíder Guadalajara, al cual humillaron y golearon y cuando también estuvieron a punto de eliminar al Santos que a la postre saldría campeón de ese torneo. Después parecía que este equipo llegaba a las finales pero no tenían casta de campeón, lo cual cambió en este torneo.
De la mano de Víctor Manuel Vucetich, técnico que ha demostrado no perderse en las sombras del tiempo, con un esquema para unos reservado pero la verdad es que fue sumamente efectivo, terminaron invictos la Liguilla. Ni el América, con su soberbia tan característica, o el Toluca con la grandeza de un verdadero campeón pudieron frenar a esta escuadra que de esta manera podrá colocar su tercer estrella al escudo rayado.
Los jugadores fueron la diferencia
Pero los jugadores fueron parte importante de este campeonato; verdaderos jugadores con ambición y con las ganas de sobresalir y no sólo de llegar al final. Jugadores con toda la experiencia como Davino, Baloy, Luis Pérez, Arellano y Diego Martínez, acompañados de varios jóvenes y no tan jóvenes que mostraron su mejor nivel de juego desde su debut, como Jonathan Orozco, Severo Meza, William Paredes pero sobre todo Aldo de Nigris, que muchos dicen que recibió ayuda divina en los partidos pero en realidad demostró un coraje para dejar claro que él también tiene calidad, como la de su hermano, o tal vez más.
Pero siempre hay un jugador que hace la diferencia y este es Humberto Suazo, un chileno que llegó con buen cartel pero que no había demostrado nada mas que uno u otro destello; en este torneo logró alcanzar su plenitud futbolística y mental para ayudar a los rayados en la obtención de este título y para demostrar que tiene el nivel suficiente para triunfar en Europa, lo que dicho sea de paso está a punto de conseguir.
Felicidades al Monterrey que logró un campeonato con buen futbol y demostró que con carácter y ambición se puede triunfar.
Cruz Azul, sin la grandeza de un verdadero campeón
Hace algunos meses mencioné que Cruz Azul no tenía el carácter para llegar a ser campeón, que en las finales se moría de nada, y no necesité una bola de cristal para decirlo; es simplemente el análisis que uno puede hacer después de que un equipo ha perdido cuatro finales en dos años demostrando que su grandeza la perdió hace mucho y que la realidad es que en este momento y desde hace algún tiempo, Cruz Azul no tiene lo suficiente para ser campeón y menos para llamarse un equipo grande del futbol Mexicano.
Necaxa, ya con medio boleto para el regreso a Primera
Y no podía dejar de lado el campeonato que obtuvo el Necaxa frente al Irapuato, en dos partidos ríspidos pero con buenos goles, y con lo cual la escuadra hidrocálida gana medio boleto para el ansiado sueño de “muchos” : que el equipo regrese a la división de honor.
Enhorabuena para Omar Arellano y sus muchachos: demostraron que no se necesitan divas. Sólo se necesita amor a la playera. |