La Alcaldesa de Aguascalientes tuvo el pasado sábado su primer, no digamos encuentro, sino encontronazo con la ciudadanía.
En los meses que lleva la administración municipal, los encuentros con ciudadanos han sido muchos y muy exitosos. La Presidenta Municipal ha consolidado en meses una imagen que a muchos políticos les lleva años, y en buena parte eso ha sido posible gracias justamente a que no se aferra a sus ideas sino que escucha, atiende, entiende, convence y actúa.
Sin embargo, en los últimos días, la opinión pública, que ha respaldado casi todas las iniciativas de la Alcaldesa, pareció que le volteó la cara, y la causa de ello fue la iniciativa de convocar a un concurso de grafiteros y otorgarles como espacio de expresión el puente vehicular que está a un lado de Costco, en el cruce de la Avenida Constitución con el Segundo Anillo norte.
En unas cuantas horas, la mañana del sábado 13, más de doscientos jóvenes pintabardas se registraron para tener un espacio y dar cauce a su expresión. El resultado no fue del gusto de la ciudadanía.
En pocas horas el tema se convirtió en fenómeno de opinión pública: se habla de eso en cuantas reuniones hay, se aborda en la radio y los comentarios más crudos y críticos se dan en las redes sociales, al grado que pareciera el fin de la luna de miel sostenida por Lorena Martinez con los habitantes del municipio.
En descargo hay que decir que le asiste a la Alcaldesa mucha razón en cuanto a su preocupación por conseguir que miles de jóvenes que están sin estudiar ni trabajar puedan reintegrarse social, laboral y educativamente, a fin de que no sean materia prima para las bandas de la delincuencia organizada que reclutan sicarios aprovechándose del descontento y el desencanto. Y esa inquietud, en cualquier servidor público, es digna de reconocerse.
Además, si algo ha mostrado Lorena en estos meses, es su capacidad de no aferrarse a lo que le sugieren sus asesores y colaboradores si es que los ciudadanos no lo aprueban y lo valoran de igual modo. Por ello, es de suponer que el programa de reincorporar grafiteros en base a cederles espacios públicos continuará, aunque con las correcciones y ajustes necesarios.
Lo único que puede sacarse en claro del desencuentro o encontronazo de estos días es que debe trabajarse más en el Programa y hacer una amplia labor previa con los ciudadanos, además de elegirse con más cuidado los espacios que se ceden a los grafiteros.
Pero de todas-todas la experiencia ha sido positiva. Por un lado hay una autoridad inquieta y dinámica; por otra, una ciudadanía que se expresa cuando considera que se le afectó.
Sólo el que no se mueve, no toma el camino equivocado. Pero en las condiciones actuales, quedarse inmóvil sería el más grande de los errores. |