En Aguascalientes, la pobreza es más visible puertas adentro de los hogares, pues aunque la ciudad cuenta con una casi total cobertura de servicios básicos como agua, drenaje y energía eléctrica, la verdadera pobreza se está adentro de las casas: desempleo, ingreso insuficiente, hacinamiento y baja calidad de la vivienda. Todo ello se convierte en un factor detonador de la violencia intrafamiliar y externa que se ha comenzado a sentir en el estado desde hace años.
Las políticas seguidas por las últimas administraciones, de apoyar la dotación de vivienda aunque sea de dimensiones mínimas y aprovechar al máximo el terreno, si bien ha permitido dotar de casa a muchas familias, al mismo tiempo ha generado grandes superficies en la ciudad en las que no se dispone de parques, áreas verdes ni espacios de encuentro, lo que se convierte en un caldo de cultivo para una creciente violencia dentro y fuera de la casa que degrada las relaciones familiares y vecinales, y que genera una situación de riesgo que se vuelve imperante atender por parte de las autoridades y de la sociedad.
Un estudio sobre "La Construcción Social de las Violencias", realizado por Incide Social por encargo de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (CONAVIM), de la Secretaria del Gobernación del Gobierno Federal , revela cuáles son los factores desencadenantes de situaciones de violencia en seis ciudades de México: Tijuana Baja California; Ciudad Juárez Chihuahua; Guadalajara Jalisco; Tuxtla Gutiérrez Chiapas; Mérida, Yucatán y en la ciudad de Aguascalientes.
Recientemente, con la presencia de Laura Carrera Lugo, Presidenta de la CONAVIM, el trabajo fue presentado en nuestra ciudad por la Directora Nacional de Incide Social, Clara Jusidman y por los académicos que participaron de manera directa en la investigación realizada aquí.
A las situaciones de desempleo que se vive en Aguascalientes, se añade que el ingreso percibido aquí es en promedio más bajo que a nivel nacional y las jornadas de trabajo son en algunos casos extenuantes. Y al reducido espacio de las viviendas se añade el hecho de que deben compartirla de 4 a 6 habitantes y en ocasiones más, ya que son “hogares multigeneracionales” donde conviven abuelos, padres e hijos. Y si al reducido espacio en la vivienda se le suma la carencia de espacios de encuentro como parques, centros cívicos, explanadas en donde las personas puedan interactuar y convivir, esa mezcla de hacinación y falta de espacios públicos se convierte en un factor desencadenante de violencia.
286 mil viviendas en Aguascalientes. Crece más que la media nacional
El estado de Aguascalientes cuenta con 286,022 viviendas, según estimaciones para el año 2010, lo que indica que el crecimiento de las viviendas construidas es superior a la media nacional entre los años 2005 y 2010.
Sin embargo, el número de ocupantes por vivienda es aquí de 4.5, en tanto que a nivel nacional es de 3.88. El hecho se agrava ya que el 16% de las viviendas contabilizadas en nuestro estado se encuentran deshabitadas, están en malas condiciones o sus ocupantes fueron desahuciados por no cubrir los pagos pendientes con instituciones financieras privadas o públicas.
Otro factor agravante del hacinamiento en la vivienda es que cada año se requieren construir al menos 7,000 nuevas casas ya que es el número de matrimonios registrados en nuestra ciudad. Si las nuevas familias no pueden disponer de su vivienda por alguna causa, lo usual es que se queden a vivir en cada de los padres, con lo que se incrementa más aún el número de habitantes por vivienda y se agrava el hacinamiento. A esto se le añade que cada año hay necesidad de cierto número de viviendas adicionales por circunstancias como divorcios, separaciones matrimoniales y las personas que aún sin haberse casado se independizan de la casa paterna.
Tal situación de hacinamiento en las viviendas y la falta de espacios de encuentro y convivencia en las colonias y fraccionamientos, hacen que las familias se desplacen con frecuencia a la zona centro de la ciudad donde encuentran plazas, parques y áreas comerciales.
Para Aguascalientes, la investigación recomienda a las autoridades tomar conciencia de estos factores desencadenantes de violencia para atenderlos desde ahora y evitar que en el futuro cristalicen en un incremento de hechos violentos.
A nivel local, la investigación fue coordinada por Greta Papadimitriou Cámara, y se realizó por un grupo de investigadores, varios de los cuales son maestros de la Universidad Autónoma de Aguascalientes. |