Cuando niño, tuve una maestra en tercero de primaria que aclaraba siempre con ejemplos claros, entendibles y precisos la clase que daba. Decía que si nos “explicaba con manzanas”, es decir, con ejemplos sencillos que todos pudiéramos entender ninguno de sus alumnos tendría que repetir el año.
Yo digo que tal vez lo hacía, además de todo, para no tener que vernos al año siguiente. El hecho es que la recuerdo con cariño, aunque no supe su apellido, sólo recuerdo que se llamaba Emma. No la he vuelto a ver desde entonces, pero su enseñanza sigue siendo clara.
Toda la vida he tratado de “aclarar con manzanas” las cuestiones que se me presentan a fin de poder entenderlas mejor y obviamente de superarlas, aunque ya se entiende que mi visión no se limita sólo a las manzanas, sino además a temas de mayor altura y dimensión, aunque para hacer abstracciones, tengo muchos amigos filósofos que pudieran dar mejores ideas para explicar algunas cosas.
Este asunto de explicar con manzanas, me viene a la cabeza cuando en la vida pública se dan las sumas y las restas ciudadanas en los diversos temas que atañen a la sociedad. Uno de los temas importantes que hoy viene a cuento es la defensa de la vida en todas sus etapas. Y viene a cuento porque el domingo se realizará en Aguascalientes la Mega Marcha a Favor de la Vida. Por cierto, invito a todos aquellos ciudadanos que estén a favor de la vida, a que asistan a las 5 de la tarde del domingo próximo, día 25 de julio, a esa Mega Marcha. Nos reuniremos en la esquina de Héroe de Nacozari y Madero. Queremos hacer ver que las personas que estamos a favor de la vida humana somos considerablemente más que las que puedan estar en contra.
Pero eso no es todo; en este espacio también quiero comentarles que esas personas y grupos, de ciudadanos a favor de la vida, no somos pocos. Cada vez más en otros estados del país se da una reflexión para defender la vida. Tanto es así, que los grupos contrarios, sintiéndose ofendidos, han reagrupado sus estrategias para atacar (como acostumbran hacerlo), con difamaciones y denostaciones, a los movimientos que protegemos el patrimonio humano.
En la plaza pública, como he titulado mi comentario, hay muchas voces que piden seguir protegiendo a los niños que aún no nacen, a las madres solteras en situación vulnerable, a los adultos mayores, a las personas con discapacidad o a los mismos enfermos terminales. Hay otras, en cambio, que con un discurso engañoso, tratan de obstaculizar los proyectos para defender la existencia humana. Pero si el tema democrático se trata de una suma de mayorías, y en Aguascalientes la mayoría queremos la vida y no la muerte, ¿qué esperan nuestros representantes populares para hacer su trabajo? Esa es una pregunta que no fue contestada en la boleta electoral el pasado 4 de julio..
La democracia es sencilla y ya lo hemos dicho en otros momentos, es intrínseca y extrínsecamente incompleta, pero es lo mejor, o lo menos malo que hay como forma de gobierno. Además, si para elegir gobernantes se hace el juego democrático de votar y de contar los votos, de manera que quien tenga más votos reciba una constancia de mayoría, y eso es respetado por los ciudadanos aún por los que no estuvieron de acuerdo, entonces debería ser igual cuando la mayoría de los ciudadanos propone un proyecto para que los representantes políticos legislen y pongan en práctica el tema. Eso debería ser, y así lo esperamos los aguascalentenses que el domingo 25 nos manifestaremos para festejar el regalo de la vida.
Partidos y legisladores: ¡Sigan el rumbo que marca la sociedad¡
Más allá del derecho de decidir, de las libertades y de las redefiniciones inexactas del ser humano, los políticos deben mirar hacia donde las mayorías apuntan, para acudir, así como nosotros acudimos a votar para elegirlos, a seguir el rumbo que dicte la sociedad.
En el tema de las “manzanas” a favor de la vida humana, y de la certeza científica cuyo argumento en contra ha tomado quien está en contra de la vida diciendo que no hay datos específicos sobre el origen preciso del inicio de la vida, también los números están a favor de la vida.
Hay datos verificables que manifiestan una verdad: la vida comienza en la fecundación, exactamente en ese momento. El ser fecundado, por minúsculo que sea, es autónomo con su propio genoma y está perfectamente definido en sus principales características físicas y comienza a ser cada vez más complejo en funciones vitales. Por lo tanto, la pregunta ya no es científica; ese argumento está más que comprobado.
El tema ha pasado a ser ético. ¿Será posible que ante la falta de argumentación científica para promover la muerte sigan acudiendo acusatoriamente ahora contra la religión? Cada día a estos grupos, les quedan menos ideas para el tema. Llegará un momento en que sean ellos quienes “aborten” su idea de abortar, para buscar otra forma de ganarse la vida, o de gastarla.
En la plaza pública hay muchas voces, y todas piden vida. ¿Qué esperan los representantes y los partidos políticos para acatar los mandatos ciudadanos? Quizá si lo decimos con toda claridad, así, “explicado con manzanas” puedan entenderlo partidos y legisladores. Ojalá que así sea por el bien de todos. |