El hecho, dado a conocer ayer por DESDElared, de que el PIB de Aguascalientes fue el sexto con mayor crecimiento en el país entre el cuarto trimestre del año 2004 y el primero del 2010, no concuerda con la apreciación de muchos de los emprendedores locales.
En nuestra entidad, tanto el comercio al mayoreo como al menudeo, los empleos formales generados, los resultados del sector servicios y de la mayor parte del sector industrial local no reflejan este crecimiento estatal por encima de la media nacional en el Producto Interno.
Tal vez la explicación más inmediata a ello pueda estar en los indicadores de la industria manufacturera que representa un 33% del PIB estatal.
En los años 2005-2010, la manufactura en Aguascalientes ha sido cada vez más dependiente del subsector de Fabricación de Equipo de Transporte (industria automotriz y de autopartes). En el mes de enero del 2005 representaba un 63% del total de la industria de manufactura, según el INEGI; en aquel entonces, el valor de la producción del subsector era de 2,579 millones de pesos.
Con la última información disponible, al mes de septiembre de este año, el valor de la producción de esa subsector era de 6,532 millones de pesos y representaba ya el 73% de la manufactura estatal.
Este subsector, formado básicamente por empresas transnacionales y algunas nacionales que no contratan aquí los suministros, derrama en la economía local poco más que los sueldos.
Pero además, el crecimiento de ese subsector contrasta con el declive de otros tradicionalmente locales.
La industria alimentario pasó de representar el 15% del sector manufactura en Aguascalientes en enero del 2005 a ser el 8% en el 2010. La fabricación de insumos textiles bajó del 2% al 1% en esos años, lo mismo que la confección textil.
Por su parte, la fabricación de prendas de vestir pasó de representar el 1% de la manufactura a dar un registro de 0%, al bajar de 36.2 a 23.4 millones. Esas empresas suelen ser de productores locales que hacen parte de sus compras de insumos en la localidad.
Como puede apreciarse, aunque el valor de la producción manufacturera ha crecido en estos años, se ha cargado especialmente el sector automotriz, cuyas empresas no compran aquí ni sus insumos ni dejan aquí sus utilidades ni desarrollan aquí su tecnología. Por ello, entre otras causas, el crecimiento del PIB estatal no se ve reflejado en los sectores del comercio y los servicios en el estado.
De ahí la importancia de que el gobierno del ingeniero Carlos Lozano de la Torre favorezca y estimule la integración de productores locales al suministro de la industria automotriz y diversifique la actividad económica del estado, hasta ahora altamente dependiente de ese subsector, que ha sufrido altibajos en los últimos años por la crisis financiera global, y que pudiera desacelerarse nuevamente en los próximos años ante la incierta expectativa de la economía estadounidense. |