Mientras el Presidente de Toyota comparecía hoy ante uno de los comités del Congreso de los Estados Unidos, el republicano John Mica agitaba copias de un documento interno de Toyota con fecha de julio del 2009, en el que la compañía refería que había “ganado” 100 millones de dólares por no llamar a revisión por defectos en los tapetes que pudieran impedir el funcionamiento correcto de los pedales.
A esa acusación, Akio Toyoda, el presidente de Toyota, respondió que dicho documento no refleja a toda la compañía.
Al comparecer durante casi tres horas ante el Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes, Toyoda leyó su testimonio en inglés. Aceptó la “plena responsabilidad” por los problemas de aceleración en ciertos modelos que han causado la muerte de 39 personas y prometió que trabajará “vigorosamente y sin cesar para restablecer la confianza de nuestros clientes”.
Los congresistas le plantearon varias preguntas, a las que respondió con la ayuda de una intérprete japonesa.
Expresó que su empresa cooperará de manera plena con las autoridades y adelantó que se creará un sistema que permita responder con agilidad a las quejas de los clientes. |