Por tercera ocasión, estudiantes de preparatorias y universidades del estado de Aguascalientes volvieron a representar a sus países en las Naciones Unidas. Lo hicieron el jueves, viernes y sábado de la semana que recién terminó, y durante las 15 horas en que debatieron llegaron a los más diversos acuerdos.
Hablamos de Pannamun, Panamerican Model of United Nations, un evento que reunió en esta ocasión a 125 estudiantes de 9 preparatorias y de tres universidades de Aguascalientes, a las que se sumaron los de un bachillerato de San Luis y una Politécnica de Zacatecas.
La dinámica empezó realmente hace más de un mes, cuando cada estudiante se inscribió como delegado.
Entre el inicio y la conclusión, mediaron muchas cosas: los participantes aprendieron el protocolo de las Naciones Unidos, se adentraron a fondo en las postura oficial del país que representaron, se informaron con amplitud sobre los temas debatidos, pero ante todo, se vieron obligados a desplegar una serie de habilidades y capacidades sobre las que algunos no estaban aún muy conscientes de poseer.
125 jóvenes de preparatorias y universidades
Cada uno de los 125 jóvenes participantes en esta iniciativa que impulsa la Facultad de Derecho de la Universidad Panamericana Campus Bonaterra debió inscribirse en alguno de los comités, que fueron 6.
Los estudiantes de Preparatoria debieron elegir ser delegados en: Asamblea General, Consejo de Derechos Humanos, Organización de los Estados Americanos o Consejo de Seguridad. Este último fue el único donde se debatió en inglés.
Para los universitarios hubo la oportunidad de inclinarse por la Organización del Tratado del Atlántico Norte o por el Comité de Desarme y Seguridad Internacional.
En cada uno de los comités se discutieron dos temas a lo largo de los 3 días. Algunos fueron: la situación de niños aterrorizados por rebeldes de Uganda; la situación de Myanmar y la de Georgia; cuidados paliativos, un derecho humano; y equidad de género del Siglo XXI
De preparatorias de Aguascalientes hubo delegados del Colegio Portugal, el Marista, la ECA, el Centro Escolar Triana, el Colegio Esperanza, el Centro Escolar Encino, el CCH, la UVM, el Campus Forum Internacional, a los que se unió el Colegio Real de San Luis, de la ciudad de San Luis Potosí. Por lo que respecta a las universidades, participaron equipos de estudiantes de la Autónoma de Aguascalientes, Cuauhtémoc, Panamericana Campus Bonaterra y Politécnica de Zacatecas.
Cada comité fue encabezado por un presidente y un vicepresidente, a quienes les correspondió realizar funciones específicas, entre ellas, seleccionar al mejor delegado.
No menos importante fue la función de las pajes, que llevaron los mensajes escritos de una delegación a otra pues no debían tener contacto directo entre sí a menos que se diera un tiempo preciso para negociar de tú a tú. También estuvieron los “faculty advisor”, que son los profesores o los estudiantes de cada institución que asesoraron en la preparación de los delegados.
Y a la cabeza de todos, un Secretario General, un Secretario General Adjunto, un faculty y un Consejero General.
Desarrollar la habilidad de negociar para alcanzar los objetivos
Presenciar las sesiones de los diversos comités resultó ser toda una experiencia. Lo fue porque los jóvenes llegaron a dominar casi en su totalidad el protocolo de las Naciones Unidas e hicieron suya la postura oficial del país que representaron, al grado de dejar por completo de lado la opinión personal que hubieran tenido sobre el tema.
Los delegados leyeron la postura oficial de su país sobre el tema, y a partir de ahí mostraron de lo que son capaces.
Hubo delegados que expresaron sentirse ofendidos por lo que otros dijeron de su país y exigieron disculpas; no faltaron quienes rechazaron lo que consideraron “interferencia en asuntos internos”; otros amenazaron con no apoyar en nada a las demás delegaciones y algunos se negaron incluso a recibir preguntas. Otros siempre buscaron conciliar y no dejaban de insistir en que había que ponerse de acuerdo sin dejar de lado la postura oficial.
Uno de los errores más cometidos por los delegados, y que los presidentes de las Mesas simpre corrigieron, fue el hablar de manera personal. Y es que el protocolo indica que para fijar postura debe decirse “mi delegación” y no hablar en primera persona. El “yo” no debe aparecer.
Algunos delegados no se aventuraron a opinar sobre un asunto en particular al reconocer que carecían de toda la información. Otros condicionaron su apoyo y también hubo quienes cuestionaron a un país porque supuestamente asumió una postura totalmente diferente años atrás en un asunto parecido.
Pero finalmente, se elaboraron hojas de trabajo, es decir, se redactaron posturas, se debatieron y se hicieron concesiones para llegar a un acuerdo que ganara el apoyo de la mayoría.
Así opinaron los participantes
DESDElared platicó con alguno de los delegados, tanto sobre las habilidades que un evento como éstos ayuda a desarrollar como sobre la postura que tuvieron que defender.
Por cuestiones de espacio resulta imposible reproducir todos los comentarios de los delegados participantes en el evento de Pannamun. A continuación, algunos:
- Dario Rivera, del Centro Escolar El Encino: sobre las habilidades que conviene desarrollar, dijo que son la seguridad en uno mismo, conocimiento del tema, que el público no intimide, estar convencido de lo que se quiere para convencer a otros y un léxico amplio. "Podría resumirse en saber exponer, proponer e invitar a sumarse a nuestra postura”.
- Alejandra Herrera, del Colegio Portugal: la postura de mi delegación, que fue la de Estados Unidos, no varía y es importante que los demás entiendan esto; no aceptamos que se metan con los asuntos internos de mi país.
- Luis Llamas López, del Instituto Aguascalientes o preparatoria del Marista: hay que tener capacidad verbal y un razonamiento ágil para defender la postura oficial del país que se representa.
- Rafael Soto Álvarez, también del Marista: conviene saber negociar para encontrar un punto de acuerdo; al principio cuesta trabajo, pero se va adquiriendo esta habilidad.
- Miguel Rendón González, del Centro Escolar El Encino: hay que asumir la postura oficial del país que se representa y dejar de lado las opiniones personales.
- José Luis Villalpando, de la UAA: ahora entiendo algo más al país que representé. Al ser delegado por Estados Unidos aprendí que en cualquier asunto que se trate, tiene muy estructurado y fundamentado el argumento con el que defiende su postura. Maneja siempre tres principios: su seguridad, y lo que considera son la búsqueda de la democracia y la defensa de la libertad.
- Mariela Sanders, de la ECA: hay hojas de trabajo con buenas ideas pero no se pueden apoyar porque va contra la postura del país de uno.
- Daniela Fernández, del Centro Escolar Triana: hay que proponer una y otra vez la postura del país para que a partir de ahí se resuelva el problema.
- Ma. Fernanda Ramírez, de la ECA: debe uno estar muy bien preparado para defenderse como delegación y sobre todo saber hablar en público.
- Ma. Fernanda Torres, del Centro Escolar Triana: hay que manejar con fluidez el tema porque no sabe uno las circunstancias que se lleguen a presentar.
- Juan Pablo Contró: hay que tener gran seguridad en uno mismo para no trabarse y desarrollar una gran capacidad de respuesta.
- Ricardo Ramírez, de la UAA: la investigación es primordial, así como los dotes de oratoria y de retórica, es decir, ser capaces de convencer, y también saber mediar.
Varias semanas de estudio y preparación
Estas últimas semanas, en la preparación de cara al evento estuvieron junto a los delegados los “faculty advisor”. Esta fue su labor:
- Andrés López y Rodolfo Ortega apoyaron a los 17 delegados del Marista para que hicieran suya la personalidad del país que habría de representar cada uno. Pero también definieron estrategias con las que pulir capacidades y se empaparon del lenguaje técnico que debía usarse.
- Mario Perales Magdaleno, de la ECA, trabajó con los 22 delegados en cuestiones de protocolo y procedimientos y los animó a informarse a profundidad sobre el tema. También realizaron ejercicios de simulación y los que habrían ser delegados de un mismo país en los diferentes comités se reunieron para ayudarse a conocer más a fondo las posturas oficiales.
Negociar: habilidad necesaria en cualquier profesión
Algunos de estos participantes ya tiene clara la carrera que les gustaría estudiar, otros están por definirla. Pero todos coinciden en que un ejercicio como el que han vivido les ayuda a entender cómo funcionan los organismos internacionales y quizá la enseñanza más valiosa es que siempre resulta mejor convencer con la fuerza de los argumentos y que en la mayoría de las veces para alcanzar lo que se propone hay que fijar la propia postura, documentarla, presentarla de manera que no afecte intereses de otros y especialmente que la capacidad de negociar es importantísima en cualquier profesión a la que se dediquen y en muchos aspectos de la vida. |