Cualquiera pensaría que a esa edad no hay problemas que puedan tener los jóvenes que estudian bachillerato. Pero la realidad es muy distinta: muchos de ellos sufren agresiones y presiones en la escuela, se sienten incomprendidos por sus padres, no tienen con quien hablar de lo que les preocupa, se sienten infelices y algunos han llegado hasta a atentar contra su vida.
La Encuesta Nacional Exclusión, Intolerancia y Violencia en Escuelas Públicas de Educación Media Superior de la Secretaria de Educación Pública (SEP), hace revelaciones preocupantes tanto para autoridades como para los padres de familia.
Insultados, ridiculizados y agredidos
La Encuesta realizada en una muestra de 13,194 casos representativos de los 3.7 millones de estudiantes de esos grados que hay en México y de los cuales 1.85 millones son mujeres, revela que 44.3 de cada 100 alumnos hombres y 23 mujeres afirman que son insultados por sus compañeros; 41 de los hombres y 20 de las mujeres son ridiculizados con sobrenombres ofensivos; 22 hombres y 19 mujeres son rechazados por el grupo y a 17 hombres y 15 mujeres los han despojado de sus objetos de valor.
“Hubiera preferido morir…”
En los casos más extremos, un 28,7% de los hombres y un 42.6% de las mujeres han llegado a pensar que no vale la pena vivir y un 29% de los hombres y 46.4% de las mujeres han pasado por situaciones en las que hubieran preferido morir.
8.5% de los hombres y 16.8% de las mujeres que se sienten víctimas de la agresión y el rechazo de sus compañeros han estado a punto de intentar quitarse la vida y un 5% de hombres y el 11.9% de las mujeres han llegado hasta a hacerse daño con la intención de quitarse la vida sin conseguirlo.
En casos menos graves, 44.7% de los hombres y 60% de las mujeres aceptan que se sienten solos y 35% de hombres y 45% de mujeres han llegado hasta a pensar que sus vidas son un fracaso ante las situaciones de rechazo y de agresiones de sus compañeros.
Esa situación de soledad y tristeza los ha llevado a dejar de comer en el 46% de hombres y 62% de mujeres.
Una situación que se agrava ante la lejanía con sus padres
La agresión y la incomprensión que viven se agrava en ocasiones al no encontrar en la familia el respaldo que requieren; 61.8% de los entrevistados manifiestan que nunca se han llevado bien con sus padres.
Por ello, apenas el 49.9% acepta que les cuentan a sus padres los problemas que enfrentan en la escuela. Un 45.5 % dice que le manifiesta afecto a sus padres y apenas un 35% dice que sus padres los conocen bien, al grado que saben cómo se sienten sin necesidad de haberles preguntado.
Las agresiones y abusos también son de orden sexual
De los estudiantes que confiesan haber sido víctima de algún abuso, 47% de los hombres y 73% de las mujeres se dicen víctimas de un abuso de tipo sexual que en la mayor parte de los casos no llega a comentarse con otra persona y menos aún a ser denunciado a las autoridades. Apenas el 4.8% de los hombres y el 9.9% de las mujeres lo han denunciado ante las autoridades.
Los que han preferido callar ha sido principalmente por miedo, 20.6% de los hombres y 42.5% de las mujeres; o por vergüenza 17.6% de los hombres y 29.9% de las mujeres.
Como puede verse, los bachilleratos también esconden muchas tragedias de las que los padres de familia en la mayor parte de las ocasiones ni siquiera se enteran. |