En Inglaterra, la crisis económica ha elevado los niveles de desempleo y alterado la vida de todos los sectores, incluyendo al de la educación privada. La alta cifra de desempleo en todos los niveles hace pensar que las inscripciones se vean afectadas.
Ante la inminencia de que muchos padres de familia que tienen a sus hijos en colegios privados se vean en la necesidad de llevarlos a una escuela pública, el gobierno laborista ha ideado un plan para ayudar a la educación privada: darle los mismos apoyos a un colegio privado que a una escuela pública, al tiempo que les permite mantener su sistema de administración y de contratación de personal. A cambio, pide que adopten los planes nacionales de estudios, aunque pueden tener materias adicionales, que no apliquen los exámenes de admisión propios y que no cobren cuotas a los padres de familia.
De esa manera, seguirán siendo escuelas privadas, aunque financiadas con recursos públicos y mantendrán su autonomía en cuanto a la administración, a la filosofía propia del colegio, al método pedagógico y al estilo de educar. Los beneficiados serán por una parte los padres de familia y por otra las propias instituciones que, ante la gravedad de las crisis, pudieran verse en peligro de subsistir.
La educación privada es importante en Inglaterra ya que tiene más de 615 mil alumnos, lo representa el 7% de la población escolar. Aunque la educación pública no es mala ya que mantiene casi los mismos estándares de eficiencia que la privada, muchas familias prefieren la educación privada por responder mejor al sistema que ellos buscan para la educación de sus hijos.
El Director del Wellington Collage, Anthony Seldon, ha declarado que con esta medida la elección de los padres se mantiene. “Los padres quieren conservar sus libertades y las escuelas privadas siguen siendo más libres que las públicas.
El Ministro de Educación comentó que “donde las escuelas privadas funcionan bien, donde cumplen su papel frente a las necesidades locales, y donde tienen la voluntad de acatar las mismas normas que las demás escuelas (como un proceso de admisión justo) estaremos muy contentos de considerarlas como pertenecientes al sector de la educación pública. Tales casos significarían que la educación que ofrecen está a la disposición de todos con independencia de la capacidad de pago: una victoria para la política progresista.”
Ante las quejas de que los colegios privados han aumentado sus cuotas en los últimos años, éstos se defienden diciendo que ha sido por las nuevas exigencias fiscales del gobierno. |