Por: Lincee
Colaboración de la Sociedad Astronómica de Aguascalientes, A. C.
La afición en Aguascalientes por la observación celeste ha aumentado paulatinamente, y muchos compañeros de la Sociedad Astronómica de Aguascalientes A. C. (SAA), han avanzado en el conocimiento, práctica y sobre todo en el desprendimiento de sus aprendizajes, derramándolos en enseñanza para muchos. Quisiéramos ser más conocedores de esta fascinante ciencia y que en general requiere el desarrollo en quien la practica, de un alto poder de retención, memoria, dedicación y temple para disfrutar una Ciencia que, exige además, vencer fríos, cansancios y desveladas.
En forma personal, mi afición nació hace más de 30 años y a la fecha, con diferentes ediciones y una colección completa de más de 15 años de las revistas especializadas en el tema (“Astronomy” y “Sky and Telescope”), mes a mes he estado revisando temas y más temas que han contribuido a acrecentar mi gusto y pasión por la Astronomía.
Hace cuatro años decidí comenzar la construcción de un Observatorio Astronómico en el incomparable cielo de Sierra Fría a los 2,670 metros sobre el nivel del mar, en el que hoy en día, disfrutamos, estudiamos, fotografiamos, practicamos la astrofotografía y claro que intentamos aprender cada día más.
Con las limitaciones de todo amateur, un telescopio de 10” Schmith-Newtoniano robotizado con una cámara DPI nos sirve para hacer una digna práctica de la observación general y la astrofotografía del cielo profundo. Sin embargo, de ninguna forma, podemos comparar éste con Observatorios de nuestro vecino país del norte, que son mucho más completos; los hay por miles aunque a los 22º de latitud norte únicamente en Sierra Fría y en Hawaii en el hemisferio occidental.
Nuestro orgullo ha sido el haber comenzado la construcción del observatorio en vida del Ing. Luis Gerardo Castillo Macías, anterior presidente de la SAA y que víctima de un aneurisma cerebral se nos adelantó a nuestro humano e inexorable destino el día 6 de julio de 2006, dejando un vacío en nuestra afición verdaderamente difícil de llenar.
Con la venia de la Familia Castillo Muñoz, nos autorizaron que dicho observatorio fuese llamado con el nombre de “Observatorio Astronómico Ing. Luis Gerardo Castillo Macías”, el cual fue inaugurado el día 17 de febrero de 2007 en que oficialmente el Telescopio Meade LXD 75 10AT vio su primera luz en los bellísimos cielos de Sierra Fría.
En combinación con la Sociedad Astronómica de Aguascalientes, A. C., hemos venido realizando eventos de observación celeste para los asociados y para el público en general. El desarrollo de tales eventos comienza con la salida los sábados programados con antelación de la Ciudad entre las 15 y 16 horas para arribar a Rancho La Ciénega a las 17:30 horas, comenzando la sesión multimedia a las 18 horas. La sesión trata principalmente de la explicación de los objetos, eventos y constelaciones a observar por la noche; asimismo se presentan diferentes temas relacionados a la Astronomía, terminando con la sesión de preguntas y respuestas para dar paso a una agradable carne asada como intermedio para subir al cerro donde se ubica el Observatorio.
Luego de 5 minutos de traslado, comienza la explicación del Director de Programa mediante señaladores laser especiales apuntando con toda precisión el objeto nombrado, haciendo que los presentes comprendan perfectamente si se trata de un objeto singular o bien se trata de varias estrellas que componen alguna de las 88 constelaciones del firmamento o dentro de ellas, una de las 12 zodiacales.
Después, con el Telescopio previamente programado, se realiza un recorrido o paseo por lo que se vió en la sesión multimedia; y si así lo indica el programa, la cámara DSI (deep sky imager) o LPI (lunar and planetary imager) se conectan al telescopio y a la computadora Lap Top para comenzar una sesión de astrofotografía.
Para las 2 a.m, por lo general termina la sesión y la aventura para descansar con un sueño tan placentero en nuestro cómodo alojamiento en la Cabaña Las Driades... toda una experiencia de escuchar el silencio y de haber saboreado la obscuridad verdadera. |