Entendemos por Bicentenario el período de celebraciones de los 200 años de la Independencia de México y los 100 años de la Revolución Mexicana. La arquitectura relacionada con la Independencia básicamente sería la arquitectura barroca y la arquitectura que tiene más relación con la Revolución viene siendo la arquitectura neoclásica y la arquitectura denominada del porfiriato.
Y hablando del porfiriato, a Porfirio Díaz le tocó festejar el centenario de la Independencia, y por cierto, lo hizo en grande. Al igual que el arco del bicentenario que es un hito conmemorativo, Don Porfirio hizo el monumento conocido como El Ángel de la Independencia.
Creo que la celebración del Bicentenario es un momento oportuno para reflexionar qué ha pasado con el país y qué ha pasado con su arquitectura.
En la época posrevolucionaria se planteaba la necesidad de una arquitectura que identificara a México, que respondiera a las necesidades climáticas de cada región, y que fuera una arquitectura vanguardista, y creo que en las décadas de los años cincuentas y sesentas mal que bien se cumplió con estas premisas. Fue la época de la arquitectura funcionalista, donde se realizaron proyectos como el de la Ciudad Universitaria de la UNAM (que es patrimonio cultural de la humanidad), y donde hubo arquitectos como Luís Barragán que buscaron una arquitectura que identificara a México.
Pero para el año 2010 la arquitectura de vanguardia es por un lado la arquitectura bioclimática y por otro los edificios inteligentes, aunque el concepto de edificio inteligente surgió hace aproximadamente 20 años.
¿Está México en la vanguardia de la arquitectura?
¿México, y en especial Aguascalientes, están a la vanguardia con este tipo de arquitectura?, y sobretodo ¿se está haciendo una arquitectura para responder a las condiciones climáticas y que identifique a México?, o se está llegando a una arquitectura “de revista de arquitectura” donde el edificio que está en Aguascalientes pudiera estar en el D. F., en Estados Unidos, Europa o Japón.
Por ejemplo, las Torres Petronas sí nos dan idea de que es una arquitectura para Malasia y por lo mismo es una arquitectura que la identifica, pero no creo que la Torre Mayor, uno de los edificios más recientes construidos sobre el Paseo de la Reforma en la Ciudad de México, sea una arquitectura que identifique a México, aunque se trate de un “edificio inteligente”.
Si bien en los edificios inteligentes los costos de construcción tienden a duplicarse, los beneficios de un edificio inteligente se reflejan a mediano y largo plazo ya que en términos generales se ahorra entre un 20 a 45% en gastos de operación y mantenimiento, además de aumentar la productividad de quienes lo habitan entre un 10 y 12% y el retorno del capital se reduce a una cuarta parte del tiempo normal (según estadísticas de la Asociación de Administradores Propietarios de edificios).
El caso de la Torre Mayor, en la Ciudad de México
La Torre Mayor es un edificio de 51 pisos con una fachada de cristal Duovent que permite la entrada de la luz pero refleja el calor, sirviendo como aislante de calor, lo que permite ahorros en el consumo de energía del aire acondicionado hasta en un 60%. También se planearon para el edificio zonas de captación de agua pluvial y reciclaje de aguas grises hacia las torres de enfriamiento, además de la instalación de una planta de tratamiento de agua; todo ello da por resultado un ahorro en el consumo de agua, energía y por lo tanto en los gastos de operación.
Respecto al centro de control, se tiene todo concentrado y controlado por computadora y operado por una sola persona capacitada para atender cualquier desperfecto o emergencia, ya que los sistemas están programados para advertir las fallas de tal forma que el operador recibe el aviso de un desperfecto y de inmediato lo resuelve.
Como vemos, la unión de la arquitectura inteligente y la bioclimática permite ahorrar dinero, pero también tiempo y esfuerzo ya que el mantenimiento se reduce significativamente y el usuario no pierde tiempo en esperar a que las fallas sean resueltas.
A la fecha no existen edificios de este tipo en Aguascalientes. ¿Cuándo veremos en Aguascalientes edificios de este tipo? O por lo menos edificios que respondan a las condiciones climáticas y culturales de Aguascalientes. |