Las relaciones entre la arquitectura y el cine se deben estudiar desde dos puntos de vista. Primero, desde el cine hacia la arquitectura, es decir, la arquitectura que se hace en o para el cine y que ha quedado para siempre impresionada en las películas. El segundo punto de vista es simétrico, esto es, desde la arquitectura hacia el cine, intentando explicar cómo influye el séptimo arte en la arquitectura construida o en las concepciones arquitectónicas de los profesionales.
La interacción más habitual entre cine y arquitectura, y la única que se ha encontrado en la mayoría de las ocasiones, se ha establecido estudiando sus aspectos formales. Es decir, a través de las edificaciones que se muestran en la pantalla y su clasificación dentro de un determinado estilo o corriente arquitectónica.
Existen muchos ejemplos de esta relación cine–arquitectura. Me gustaría mencionar y recomendar a los jóvenes estudiantes leer la novela “El manantial” de Ayn Rand , la cual posteriormente fue realizada como película en 1949, dirigida por King Vidor y protagonizada por Gary Coopper.
El guión fue escrito por Ayn Rand, y controlado minuciosamente por ella misma de una forma completamente desacostumbrada en Hollywood, donde los estudios se toman todo tipo de libertades con los guiones originales. En varias ocasiones durante el rodaje, Ayn amenazó con suspender todo el proyecto si el guión sufría la más leve modificación.
Ayn Rand quería que los diseños arquitectónicos que aparecen en la película fuesen hechos por Frank Lloyd Wright, el arquitecto real que inspira parcialmente al arquitecto de ficción, Howard Roark. Lloyd Wright pedía tanto dinero por sus diseños que los estudios vetaron esta posibilidad.
El éxito de la película vino del hecho de que la novela se convirtió en una lectura popular entre los soldados norteamericanos durante la Segunda Guerra Mundial.
Existen innumerables ejemplos en los que la arquitectura toma parte fundamental y protagónica de la película. Recuerdo la producción de Irwin Allen “ Infierno en la Torre”, protagonizada por Paul Newman, en la cual el edificio más alto del mundo está en llamas. O cómo olvidar las múltiples versiones de “ King Kong”, en donde el Empire State Building y las Torres Gemelas (RIP) se vuelven protagonistas esenciales de estos largometrajes.
Si quieren conocer más del tema y me permiten la recomendación, lean el libro de Jorge Gorostiza Lopez “ Cine y Arquitectura”.
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