Son dos escuelas y dos estilos de arquitectura muy diferentes entre sí, pero tanto a Norman Foster como a Rem Koolhaas los hermanan dos características.
La primera es su especialidad de enfrentarse a los retos y la segunda es que fueron elegidos para diseñar y construir la ciudad del futuro en pleno desierto y más complicado aún, en territorio robado al mar a un lado del desierto. Aunque el verdaderamente audaz es quien les encargó los proyectos, el emir Khalifa bin Zayed bin Sultan al Nahyan, de Abu Dhabi. De este último ya se tienen pruebas patentes de su audacia como lo es ese fraccionamiento en forma de palmera que se asienta también en terrenos ganados al mar. Pero eso de levantar dos ciudades “sostenibles medioambientalmente” en un entorno de elevadas temperaturas, donde no existe más agua que el agua salada del mar y mediante energía solar, eso se llama audacia. Aquí y en China.
Masdar y Nadar son las dos pequeñas ciudades encargadas a estos superarquitectos que formarán parte del gran proyecto Waterfront City, ubicado entre Abu Dhabi y Dubai. La gran ciudad tendrá poco menos de un millón y medio de habitantes cuando esté terminada.
Foster se encargará de Masdar, el distrito financiero pensado para 50 mil habitantes, y Koolhaas de Nadar de la isla para 200 mil habitantes.
Usar solamente agua del mar
La característica de ambos proyectos es que utilizarán agua de mar desalinizada para regar pastos y atender a las necesidades de los habitantes. Una vez utilizada, el agua será tratada para volver a utilizarse indefinidamente.
La energía que requieren las plantas desalinizadoras para su labor es alta y resulta muy cara, pero otra característica de estas ciudades es que deben generar su energía a partir de celdas fotovoltaicas que conviertan la radiación solar tan poderosa en esas latitudes.
En los proyectos aprovecharán la experiencia de construcción y de diseño de las ciudades europeas obtenido a lo largo de los siglos. Dado que en la región se registran temperaturas superiores a los 50 grados centígrados, buscarán generar las corrientes y turbulencias de aire que permitan bajar la temperatura mediante la distribución en calles interiores angostas, con mucha sombra y con la orientación adecuada para aprovechar el aire. Las construcciones se planean en edificios de cuatro a seis plantas y alta densidad de habitantes.
Calles con tres niveles, para diversos usos
Masdar, la ciudad encargada a Foster, tendrá áreas arboladas y con pasto. Nadar, el proyecto de Koolhaa,s será menos pretencioso en cuanto a tratar de convertir el desierto en jardín, ante el elevado costo que representa desalinizar el agua.
Masdar tendrá en sus calles tres niveles: uno superior donde correrá un tren monorriel, otro a nivel de piso para peatones y bicicletas y uno inferior donde circularán vehículos sin conductor mediante una red de señales magnéticas que automaticen el tránsito y permitan enganchar vehículos a convoyes que cruzarán la ciudad en todas direcciones. En este proceso de conducción no interviene directamente el ocupante del vehículo ya que sigue una programación previamente hecha. Lo que se busca es desalentar o evitar el uso de vehículos con motores de combustión interna, pues Abu Dhabi alcanza altos niveles de contaminación en la actualidad.
Nadar es un proyecto que se mantiene todavía poco conocido.
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