Aguascalientes, AGS. El presidente ejecutivo pionero de General Motors Alfred Sloan (1985-1966) acuñó la frase “un coche para cada bolsillo y para cada propósito”. Y por años, esta emblemática compañía estadounidense trabajó bajo ese espíritu. Pero, ahora, se ve obligada a dar marcha atrás, pues en un máximo de 90 días tendrá que reducir su tamaño lo suficiente como para asegurar su sobrevivencia.
Una corte federal del Bajo Manhattan recibió hoy lunes la esperada petición de General Motors para ser declarada en bancarrota.
En su petición, la compañía fundada en 1908 informó que actualmente tiene activos por 82 mil millones de dólares y deudas por 172 mil millones. Esta situación financiera, por demás insostenible, provocó que en los últimos 4 meses GM y el gobierno de Obama tuvieran diferencias de opiniones sobre lo que convendría hacer.
Con la declaración de quiebra, la compañía se divide prácticamente en dos.La que algunos llaman “nueva GM” transferirá sus activos a una nueva empresa que será controlada por los gobiernos de Estados Unidos y de Canadá, así como por el sindicato y los acreedores.
La otra, denominada “vieja GM” tendrá todos los activos que deberán ser liquidados.
Algo que se espera para las próximas semanas es que el Congreso llame a los directivos de la compañía para cuestionarlos, entre otras cosas, de por qué decidieron fabricar los nuevos modelos en las plantas de México y de Corea del Sur en vez de en las que deberán cerrar en los Estados Unidos.
Por lo que toca a las unidades de GM en otras partes del mundo, la de SAAB ya está bajo la protección de bancarrota en Suecia. Y en Alemania, el gobierno apoyó al fabricante canadiense de autopartes Magna International para que compre la unidad de Opel en este país.
Especialistas del sector estiman que la bancarrota de General Motors y el permiso otorgado en la noche del domingo por un juez para que la italiana Fiat adquiera a la mayoría de Chrysler facilitarán a las automotrices japonesas ganar cuota de mercado. Creen por lo tanto que Toyota habrá de consolidarse como líder mundial. Pero no todo es color de rosa para los nipones, pues el mismo gobierno de ese país acepta que la caída de GM afectará allá a 114 empresas, sobre todo a las fabricantes de componentes.
El gobierno japonés dijo a través de su portavoz que estará vigilante de los efectos que la bancarrota de GM pudiera tener en la industria local, por lo que se espera que para minimizar el impacto ponga a disposición de las pequeñas y medianas empresas los fondos de ayuda de emergencia.
Algunas repercusiones
- La declaratoria de bancarrota facilita que la compañía reciba 30 mil millones de dólares adicionales de recursos gubernamentales. Este apoyo y el dado con anterioridad, convierte al gobierno estadounidense en el socio mayoritario, pues pasa a tener el 60% de las acciones durante el tiempo que dure la reestructuración de la compañía.
- Otro 12% de las acciones estará en poder del gobierno candiense; el 17.5% pertenecerá a la Unión de Trabajadores Automotrices (UAW) y el 10% restante a los tenedores de bonos.
- El cierre de entre 12 y 20 mil plantas, y el consecuente despido de unos 21 mil trabajadores sindicalizados de los 54 mil miembros de la UAW.
- El cierre de 40% de los 6 mil distribuidores de la compañía.
- Dejar de figurar entre las 30 compañías cuyas acciones marcan el promedio industrial de Dow Jones, del que formaba parte desde el año de 1925. Las acciones también fueron removidas de la Bolsa de Nueva York.
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