La que fuera hasta hace poco la mayor compañía automovilística del mundo hace lo imposible para continuar con vida: anuncia ahora un despido de 21 mil trabajadores, una reducción de sus distribuidores, la venta o desaparición de una de sus divisiones y … su requerimiento de otros 11,500 millones de dólares.
Medios europeos señalan que entre los planes está continuar con cuatro de sus marcas y deshacerse de una. Las que se quedan son: Chevrolet, Cadillac, Buick y GMC; la desechada es Pontiac.
Al presentar la tercera etapa del plan de reestructuración, la compañía advirtió que de no cumplirse los objetivos buscados con estas modificaciones, deberá apegarse a la Ley de Quiebras norteamericana.
El mercado de acciones recibió bien las propuestas, ya que las acciones de la empresa tuvieron un repunte del 21% en la jornada de la Bolsa de Valores de Nueva York.
Pontiac es una de las marcas emblemáticas del consorcio norteamericano y recientemente se hizo notar por la audacia de algunos de sus diseños. Sin embargo, la respuesta de los compradores no ha sido lo que esperaba la compañía y esta División deberá cambiar de manos o desaparecer. |