La preocupación actual de la mayoría de los empresarios es encontrar la mejor forma de sortear la crisis. Pero cuidado, pues no conviene centrar toda la atención sólo en ello, advierte la doctora Moren Lévesque.
Esta experta mundial en proyectos empresariales y desarrollo emprendedor, invitada por el Tecnológico de Monterrey campus Aguascalientes, dijo en entrevista con DESDElared: por ser global, la crisis ha afectado a todos los países, pero no lo ha hecho con la misma intensidad. “Y aquéllos menos golpeados, se están preparando para atacar al mercado cuando éste se recupere”.
Así que no hay de otra: si las empresas desaprovechan estos próximos meses para innovarse, corren el riesgo de ser desplazadas, aunque su mercado sea estrictamente local.
“En estos tiempos de baja demanda, conviene que las empresas se esfuercen en ver cómo pueden ser más eficientes, en cómo crear un producto o servicio de valor y en cómo desarrollar un plan de mercadeo”, nos dice.
Tarea pendiente: aprovechar la “triple hélice”.
La doctora Lévesque también habló sobre una materia pendiente en muchas partes del mundo: la vinculación estrecha entre universidades, empresas y gobierno. “Para que una región se desarrolle de manera sostenida, estos tres sectores deben interactuar de forma coordinada. Es el mejor camino para innovar y alcanzar el desarrollo económico de una comunidad”.
A mediados de la década de 1990, Henry Etzkowitz desarrolló esta teoría, que a consideración de la doctora debe ponerse en práctica ahora para lograr que la sociedad sea realmente emprendedora.
Consiste en lo siguiente: las universidades se convierten en centros de desarrollo y de investigación, la iniciativa privada se vuelve su cliente y el gobierno crea las condiciones propicias. Pero además, los tres aportan los recursos necesarios.
Esa teoría ya ha mostrado sus bondades en países como China, Corea, Taiwán, Singapur, Japón y Chile, donde académicos, empresarios y gobernantes han trabajado de la mano alrededor de programas específicos de desarrollo. |