Hace unos días, la UNESCO informó sobre la incorporación de los mariachis de México en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
El consentimiento se dio por considerar que el mariachi es una música tradicional y un elemento fundamental de la cultura del pueblo mexicano.
Además de los mariachis, la UNESCO tiene registrados de México otros 6 aspectos culturales como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
En el año 2010, agregó en la lista a la cocina tradicional de Michoacán, a los parachicos en la fiesta tradicional de enero de Chiapa de Corzo y a la pirekua (canto tradicional de los purépechas).
De la cocina de Michoacán, la UNESCO consideró que en este estado se encuentran agrupaciones de cocineras y de practicantes que se dedican a la mejora de los cultivos y de la cocina tradicional y con ello contribuyen a la identidad cultural de las comunidades que la practican y transmiten de generación en generación. Pero además, estima que los esfuerzos realizados en Michoacán para preservar la cocina tradicional destacan también la importancia que esta tiene como medio de desarrollo sostenible.
Los parachicos son los bailarines y el mismo tipo de baile que se ejecuta en la tradicional fiesta grande de Chiapa de Corzo entre el 4 y 23 de enero. Esta festividad es en honor de Nuestro Señor de Esquipulas, de San Antonio y de San Sebastián. Al inscribir la UNESCO en la lista a esta expresión artística, explicó que “la festividad de los parachicos integra músicas, danzas, actividades artesanales y gastronómicas, y rituales religiosos que refuerzan la solidaridad social en el seno de la comunidad y confieren un sentimiento de identidad a los habitantes de la localidad donde se celebra”.
La pirekua es un canto tradicional de las comunidades indígenas purépechas del estado de Michoacán. Es una mezcla de influencias africanas, europeas y amerindias, y según la UNESCO mereció ser incluida en la lista por estar profundamente arraigada en esta comunidad.
En el año 2009, la UNESCO integró a su lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por México, a la ceremonia ritual de los voladores y a lugares de tradiciones otomí-chichimecas de Tolimán (Querétaro).
La ceremonia de los voladores es acaso una de las expresiones culturales más conocidas por los mexicanos. Se le asocia a la fertilidad y es ejecutada sobre todo por los totonacos del estado de Veracruz.
Los lugares de memoria y tradiciones vivas de los otomí –chichimecas se ubican en el triánguro formado en el estado de Querétaro por la Peña de Bernal y los cerros de Zamorano y el Frontón. Hacia esos cerros suben estos pueblos en peregrinación varias cruces para llamar a la lluvia, venerar a sus antepasados y solicitar la protección divina.
La primera inscripción que la UNESCO hizo de México en esta lista data del año 2008, y corresponde a las fiestas indígenas dedicadas a los muertos. |