En todo el mundo, y Aguascalientes no es la excepción, se da el caso de que hay mucha gente desempleada y también numerosas empresas en busca de trabajadores con habilidades que parecen ser escasas.
Esa discordancia ha sido motivo de análisis en diferentes foros que por lo general concluyen en la urgencia de que los sistemas educativos desarrollen en niños y jóvenes las habilidades y capacidades que demanda el mundo laboral.
Esas habilidades son la creatividad, el pensamiento crítico, la resolución de problemas y la toma de habilidades. Todas ellas ya son medidas por pruebas como PISA, en que por cierto México no está bien situado.
Pero para dar una solución completa al problema, parece ser que pocos países están trabajando en otras vertientes también necesarias.
Según un panel de expertos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que tuvo lugar hace unas semanas en Francia, para desarrollar en los niños y jóvenes las habilidades y capacidades que demanda el mercado laboral también hay que mejorar la calidad de la enseñanza, reducir la tasa de deserción escolar, dar facilidades para acceder a la educación superior y crear puentes entre el sistema educativo y las empresas. Y esto requiere de tiempo.
Pero los panelistas fueron más allá: pusieron el dedo en una cuestión que pocas veces se ha abordado. Y es que para ellos, la crisis económica que golpeó al mundo el año pasado reveló que la mayoría de los ciudadanos, sin importar el país de su procedencia, son analfabetos en materia financiera.
Los panelistas consideraron que el analfabetismo financiero es hoy un tema de “derechos civiles”, ya que este desconocimiento provocó en los últimos meses numerosas tragedias personales y familiares.
Hubo quienes, sin embargo, también consideraron ocioso abordar el tema de qué habilidades y capacidades se necesitan para desempeñar un trabajo si actualmente lo que escasea son precisamente puestos de trabajo. “No podemos darnos el lujo de perder a toda una generación de jóvenes por no haber empleos para ellos. Hay que reentrenarlos”, expresó Bob Harris, consultor de la Secretaría General de la OCDE.
Los panelistas coincidieron en que no hay que dejar la solución del problema en manos de los gobiernos centrales de cada país. Sugirieron implementar estrategias a nivel municipal y estatal en el marco de una política nacional, pues es en los primeros donde se tiene un conocimiento más claro de la situación particular que se vive en cuanto a habilidades y capacidades de su gente.
Todos los participantes coincidieron en que los países deben atender cuatro áreas cruciales: redefinir qué estudios contribuyen a estabilizan las economías; combatir el analfabetismo financiero; impulsar a los ciudadanos a abrir cuentas de ahorro; desarrollar nuevas estrategias para emprender negocios y apoyar a quienes lo hagan.
Y todo, porque los cálculos indican que si como resultado de que se desarrollen nuevas habilidades emprendedoras crece el producto interno bruto 1% tan sólo en África, dicho monto equivaldría a tres veces la ayuda que para el desarrollo se destina a ese continente. |