Cuidado padres de familia y maestros si detectan en alguno de sus hijos, o alumnos, síntomas de tristeza, aislamiento, depresión, pérdida de salud o temor de asistir a clases. Pueden estar siendo víctimas de un acoso por parte de compañeros, amigos o conocidos. Y si antes tenían el consuelo de que el acoso se deba en el salón de clases y en los pasillos del colegio o de la escuela y al llegar a casa estaban protegido, ahora ya ni siquiera eso: la agresión los sigue a donde quiera que vayan, pues llega por las redes sociales que abren en su computadora y también por el celular.
A tal grado ha llegado la agresión cibernética en los Estados Unidos que ya en escuelas secundarias y bachilleratos, y también en los primeros grados de la universidad, se ofrecen a los jóvenes talleres para ayudar a protegerse de las agresiones y el acoso que les llega al conectarse a internet en forma de mensajes hirientes acerca de su aspecto físico o de su comportamiento.
En algunos casos, el acoso y las agresiones afectan en tal grado a los jóvenes, que en las últimas semanas se han documentado en aquel país al menos dos casos de suicidio debidos al acoso cibernético o por mensajes de celular.
Según publica la prensa norteamericana, eso parece no ser suficiente, sino que incluso hay quienes han desarrollado software que pudiera contribuir a incrementar los casos de ataques por celular. Esto pudiera ocurrir con una aplicación que iPhone acaba de lanzar y que está disponible por menos de un dólar. El programa permite bajar un programa que mide el grado de "fealdad" de una persona al comparar su imagen con un modelo predeterminado.
Cuando los jóvenes insertan en el programa una fotografía de sus amigos o amigas, el sistema lo compara digitalmente con el modelo y en pocos segundos emite una calificación respecto al grado de fealdad de esa persona junto a un comentario muy hiriente como “Eres tan feo que cuando te diriges al baño, el sanitario acciona automáticamente la cadena para descargar”
Corresponde a los padres de familia, a los maestros y a los verdaderos amigos proteger a los hijos, a los alumnos y a los compañeros frente el acoso y las agresiones que vienen por las redes sociales o por el celular. La mejor forma de protegerlos es platicar con ellos sobre este fenómeno y mantenerse cerca de para detectar cualquier indicio que indique los síntomas antes mencionados (depresión, falta de interés, problemas de salud, faltas de asistencia a clases).
No se puede permitir que la agresiones se den hasta en el interior de la propia casa, cuando el joven se conecta por internet a las redes sociales o cuando abre sus buzón de mensajes en el teléfono móvil. |