Algunas empresas, en su intento por contribuir al cuidado del medio ambiente, han incorporado a sus empaques bolsas biodegradables que tienen un gran inconveniente: generan contaminación auditiva.
Una de las empresas que han vivido en carne propia esa realidad de la que por ahora no se conoce una solución es Pepsi Co., que a través su empresa de “snacks”, Frito-Lay, lanzó a principios de año en los Estados Unidos una fuerte campaña como empresa responsable del medio ambiente por cambiar hacia empaques biodegradables los de una de sus marcas.
El problema está en que esos empaques biodegradables, fabricados a partir de plantas, resultaron ser muy ruidosos, lo que originó quejas por parte de muchos consumidores.
Si todo hubiera quedado en meras quejas, tal vez la empresa hubiera continuado usando estos paquetes, pero el hecho de que las ventas de esa marca se desplomaran, llevó a tomar la decisión de regresar al antiguo empaque mientras se desarrolla otro, también degradable, que sea silencioso.
Como es de suponer, en las redes sociales ya se habla de las “bolsas más ruidosas”. En el siguiente link se pueden observar algunos de los videos que se han subido a Internet respecto a este tema. Dar click aquí.
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