Primero fue Fitch, y ahora Standard & Poor´s recorta también la calificación soberana de México, por estimar poco probable que mejore la situación fiscal, lo que será un impedimento para impulsar el crecimiento económico.
S&P estima que “pesar de los recientes incrementos de impuestos y de las medidas que podrían impulsar sus perspectivas de crecimiento, esperamos que los desafíos fiscales de México persistan durante los siguientes años”.
Pero además, opina que “se están reduciendo las posibilidades de que el país implemente una reforma fiscal sustancial u otras medidas para reforzar el crecimiento del PIB en la segunda mitad de la administración del presidente Felipe Calderón”.
Por lo anterior, informó hoy que baja las calificaciones soberanas en moneda extranjera de México a ‘BBB/A-3’ de ‘BBB+/A-2’ y en moneda local a ‘A/A-1’ de ‘A+/A-1’.
A pesar de esta baja, S&P considera que las cuentas externas de México no entrañan riesgo alguno para su perfil crediticio y que la perspectiva es estable.
Al considerar poco probable de que se dé una reforma fiscal antes de la próxima administración, menciona tres causas:
- El debate presupuestal de 2010, que casi fracasó para aprobar el incremento de 1% en el IVA en el senado, subraya las divisiones dentro del Partido Revolucionario Institucional (PRI), cuyo respaldo es necesario para aprobar la legislación.
- En la segunda mitad de su gobierno, el capital político de la administración de Calderón se está volviendo cada vez más limitado para aprobar alguna reforma controvertida (sea la fiscal o la petrolera).
- Las elecciones de gobernadores en 11 estados del país en 2010, presionan los tiempos para una potencial discusión al respecto hasta el segundo semestre del año próximo, y para entonces, ya estarán en marcha los manejos políticos y maniobras entre los potenciales candidatos y participantes en la elección presidencial de 2012.
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