El arándano es una pequeña fruta de color rojo intenso del tamaño de una uva o de una cereza, que se da en arbustos que crecen en las regiones frías del Hemisferio. Es sumamente popular en países europeos, en los Estados Unidos y en Canadá, donde tiene un alto consumo por sus propiedades y aportaciones a la salud, sobre todo por sus grandes condiciones como antioxidante.
Por décadas, los arándanos se han utilizado para prevenir infecciones urinarias, y por ello, muchas son las personas que los consumen a manera de jugo, cápsulas o comprimidos con miras a que las sustancias que lo componen actúen como antibióticos naturales contra los gérmenes que se adhieren a las paredes de la vejiga.
Como las mujeres son más propensas que los hombres a padecer de infecciones de orina, las investigaciones científicas hechas sobre los beneficios del arándano han tomado en cuenta sobre todo a la población femenina. Sin embargo, también existen estudios sobre el papel preventivo que esta fruta juega en las infecciones de la próstata.
Una de las investigaciones más recientes sobre la efectividad de los productos de arándano para la prevención de las infecciones urinaria es la que Jepson RG y Craig JC realizaron para la Biblioteca Científica Cochrane.
En el estudio participaron 1,049 personas y las conclusiones a las que llegaron los investigadores fueron en el sentido de que los productos de arándano (jugo, comprimidos y cápsulas) pueden reducir el número de infecciones urinarias sintomáticas durante un periodo de 12 meses, en particular en mujeres con padecimientos recurrentes. Sin embargo, la efectividad resultó dudosa en otros grupos de población, como es el caso de hombres y mujeres de edad avanzada o en personas que requieren sondas.
Cabe precisar que estos científicos no llegaron a una conclusión sobre la dosis óptima y el tiempo en que debe administrarse el arándano en cualquier de sus presentaciones. De ahí que informaran en su reporte que es necesario realizar más estudios para conocer esos factores.
Como los arándanos tienen una alta concentración de ácido oxálico, están contraindicados para aquellas personas que forman cálculos renales. De ahí que antes de consumirlos en jugo, comprimidos o cápsulas, conviene consultar al médico. |