Científicos franceses y e ingleses acaban de descubrir que tres genes están relacionados con el riesgo de padecer Alzheimer. De ahí que es de suponer que cuando se conozca cómo inhibir su actividad será posible reducir de manera considerable el número de personas que desarrollan esta enfermedad neurodegenerativa.
El descubrimiento fue publicado en la revista “Nature Genetics”, y es considerado como el avance más significativo desde 1993 por lo que toca al tratamiento del Alzheimer, que afecta a más de 26 millones de personas en el mundo y en el 80% de los casos tiene origen genético.
Uno de los genes implicados recibe el nombre de “clusterina” (CLU), mismo que protege al cerebro contra los amiloides, una proteína que daña las neuronas.
Otro de los genes, el CR1, trabaja a nivel del sistema inmunitario. Hoy se sabe que el cerebro se inflama cuando se da una excesiva respuesta inmunitaria.
El tercero de los genes, el PICALM, juega un papel importante en la memoria al condicionar las conexiones neuronales.
Los investigadores que participaron en el estudio estiman que el conocer estos 3 genes facilitará el desarrollo de fármacos y terapias para combatir el Alzheimer.
Colesterol y Alzheimer, relacionados
Un estudio realizado por científicos de la División de Investigación de Kaiser Permanente de Oakland (EE.UU.) y de la Universidad de Kuopio en Finlandia, concluyó que hay una estrecha relación entre el colesterol y el Alzheimer.
Resulta que en las personas mayores de 40 años con niveles de colesterol entre 200 y 239 mg/dl se incrementa en 52% la probabilidad de padecer Alzheimer. El riesgo pasa a ser del 66% en quienes registran niveles superiores a 240 mg/dl.
Medio millón de adultos lo padecen en México
En México, alrededor de 500 mil adultos viven con Alzheimer, y su número crecerá de manera apreciable en las próximas décadas, por el envejecimiento de la población, según el IMSS.
Actualmente no existe recuperación para esta enfermedad progresiva y degenerativa del cerebro, que es considerada como el más agresivo de los padecimientos neurológicos.
Si bien la enfermedad es más frecuente en las personas mayores de 65 años de edad, también llega a presentarse a partir de los 40 años.
Ayuda el mantener la mente ocupada
Hacer ejercicio de manera regular, mantener las relaciones sociales establecidas con los años, llevar una alimentación sana que incluya frutas, verduras, aceite de oliva, pescado, consumo moderado de carnes, lácteos y mariscos y tomar una o dos copas de vino al día son de las pocas medidas que se conocen para prevenir enfermedades mentales degenerativas como el Mal de Alzheimer.
Con motivo del Día del Enfermo de Alzheimer, se realizó en España un Simposio entre especialistas para ahondar en las causas del mal y en las posibilidades de prevenirlo. Aunque es posible detectarlo ya desde sus primeras etapas, en este momento aún no es posible curarlo.
Explicaron los especialistas que aunque no existe forma de detectar previamente el mal ni de curarlo, se ha observado que existen dos etapas en la enfermedad. La primera es cuando se presentan síntomas que fácilmente pueden confundirse con “achaques propios de la edad”, pero que en realidad son fallos frecuentes de memoria.
La segunda etapa implica ya desorientaciones y puede llegar hasta la demencia, por lo que se hacen indispensables los cuidados especiales al paciente.
Aunque el mal de Alzheimer se detecte en la primera etapa, actualmente es imposible curarlo si bien se pueden atenuar los síntomas de la etapa más grave. Lo único que los investigadores han encontrado como medida preventiva es lo que mencionamos líneas arriba: ejercicio frecuente, una dieta de tipo mediterráneo y el mantener las relaciones sociales.
Exigir a la mente, aprender idiomas, tener aficiones
En otras ocasiones se ha mencionado que ayuda también a la prevención el hecho de someter a la mente a constantes exigencias como lo sería el proponerse estudiar otro idioma, mantener las aficiones y buscar constantemente nueva información, y el simple hecho de tener amistades, frecuentarlas y mantener la mente ocupada.
En el Simposio, patrocinado por la Fundación española Reina Sofía se mencionó que es importante para la prevención el cuidarse de traumatismos craneoencefálicos. |