Aguascalientes, Ags. Hay de mitos a mitos. Hace tiempo era común escuchar aquello de que “a cada hombre le corresponden varias mujeres”, o de que “la cosecha de mujeres nunca se acaba”. Nada más lejos de la realidad.
Hay algunas regiones en el mundo que comienzan a sufrir en carne propia los crímenes cometidos en aras de su “cultura” y forma de entender la vida y que se ha agravado ante las acciones de gobiernos que al meterse a legislar en materia demográfica han conseguido alterar las leyes de la propia naturaleza.
El hecho es que en varias regiones de Asia, especialmente en China y Vietnam, aunque también en la India y en otros países (Bangladesh, Pakistán, Taiwán y Afganistán) los hombres que desean casarse tienen que hacer largos viajes de cientos o miles de kilómetros para encontrar a una mujer casadera.
Generalmente nacen 105 hombres por cada 100 mujeres
Por regla general, la naturaleza hace nacer 105 niños por cada 100 niñas, ya que unos años más tarde habrá una cierta igualdad de individuos de cada sexo, pues la mortalidad en los hombres es mayor que entre las mujeres en esas edades de la vida. Normalmente, además, las mujeres viven más años que los hombres.
El problema de la dote
Especialmente en países asiáticos se tiene la cultura de que al ser adulta, la mujer abandona la casa paterna y va a la casa de los padres de su esposo, con lo que deja de ser un apoyo para la familia y para lo padres ancianos.
Además, la costumbre de la dote que los padres de la mujer entregan al esposo como una compensación ya que la mujer no será la heredera de las tierras, hace que las familias asiáticas consideren a una hija como una carga que no les representará ninguna ayuda para los tiempos de la vejez. Ante ello, la preferencia por los hijos varones es muy marcada.
Tener un hijo varón aunque haya varios abortos
Cuando, como es el caso de China y de Vietnam, los gobiernos definen el número de hijos que debe tener una pareja, las cosas se complican.
Si solamente se puede tener un hijo, como sucede en China o dos como en Vietnam, está claro que el hijo debe de ser hombre. Y si ante un embarazo se sabe que será de sexo femenino, entonces la solución a la que llegan es abortar cuantas veces sea necesario hasta que el futuro bebé sea varón.
La proliferación de sistemas de ultrasonido que permiten detectar el sexo del bebé en gestación lleva en esos países a millones de abortos cada año. Algunos gobiernos han prohibido que se hagan ultrasonidos para detectar el sexo del bebé por nacer, pero la realidad es que esos exámenes se hacen en cada esquina y en ocasiones van en “paquete”: detección del sexo y en caso de ser mujer, incluye también el aborto.
117 hombres por cada 100 mujeres
Estas costumbres traducidas en abortos han llevado las cosas a extremos apenas imaginables. En la India hay en la actualidad 112 hombres por cada 100 mujeres y un déficit que a la fecha es de 35 millones de mujeres.
En China las cosas están igual, o peor. Existen 117 hombres por cada 100 mujeres y el déficit es de 36 millones de mujeres.
Un libro que analiza el problema
En los demás países las estadísticas son quizá menos dramáticas pero también alarmantes.
Un libro aparecido en 2007 profundiza en los hechos y se ha convertido en un referente para conocer la gravedad del problema demográfico en Asia: cuando se altera a la naturaleza, las consecuencias no tardan en llegar.
“Cuando las mujeres hayan desaparecido”.
Bernardette Manier.
Editorial Cátedra, Madrid 2007.
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