En noviembre, por segundo mes consecutivo, las ventas de autos en los Estados Unidos se ubicaron ligeramente por encima de los niveles de un año antes. Esto llevó a los analistas a expresar su optimismo de que el mercado se ha estabilizado.
En el mes de noviembre que apenas terminó se vendieron en Estados Unidos 746,928 unidades, cuando un año antes se comercializaron 746,789.
Nissan fue uno de los ganadores, pues sus ventas se dispararon en 20.8%. Su modelo que encabezó el despegue fue el Máxima, pues vendió en noviembre 83.85 % más unidades que un año antes.
Hyundai continuó su racha alcista, ya que la demanda de sus vehículos se disparó un 34% en términos anuales. Subaru también se desempeñó con éxito, al registrar un alza de 24%.
También avanzaron las automotrices que venden modelos de lujo: Jaguar / Land Rover vendió 20% más, Porsche creció 18% y Daimler AG un 9%.
Dos de las tres grandes automotrices estadounidenses se mantuvieron prácticamente estables: General Motors con un descenso de 2.2% y Ford con una baja de 0.1%. Sin embargo, Chrysler se desplomó en 25%.
Las japonesas Honda y Toyota siguieron caminos diferentes, pues mientras la primera tuvo un descenso de 3%, la segunda vendió 2.6% más.
Las ventas de BMW bajaron 7.6%, mientras las de Mazda crecieron 1%. |