Aguascalientes, AGS. Ahora que están por comenzar a construirse en nuestra ciudad 7 pasos a desnivel y distribuidores viales, lo que va a alterar de manera importante el ritmo de la ciudad por varios meses, hay quienes se plantean si es lo correcto construir y equipar nuestras ciudades a partir del automóvil.
Aunque parece que en el corto y mediano plazo no hay otra alternativa para evitar el caos vial en los próximos años, en los países desarrollados comienzan a pensar en las personas antes que en los vehículos y a estructurar las áreas urbanas en razón de ello.
Vauban: donde el 70% de los habitantes se olvidó del coche
Hay una ciudad alemana que ya prescindió del automóvil y no por ello desapareció del mapa. Es más, su población vive ahora mucho más tranquila, se han evitado muchos gastos, los accidentes se redujeron y todo mundo tan contento.
Se trata de Vauban, una pequeña localidad de 5,500 habitantes cercana a Friburgo y muy próxima también a la zona donde confluyen tres países: Francia Suiza y Alemania.
El periódico norteamericano The New York Times dedicó estos días una amplia nota a comentar la experiencia de Vauban. Resulta que se prohibieron las cocheras en las casas, las entradas para coches y desde luego el que haya coches estacionados en la calle. Es más, la circulación de autos se permite solamente por la calle principal y por dos avenidas que bordean la ciudad. Aunque no existe la prohibición de disponer de un automóvil, sí hay limitaciones acerca de dónde tenerlo, y para ello se dispuso de dos grandes áreas donde es posible comprar un lugar de estacionamiento, aunque el precio es alto: 40 mil dólares.
Con esas medidas, solo el 30% de la población tiene coche y se han adaptado al sistema de utilizar la bicicleta o el tranvía para los traslados habituales.
En los suburbios de Oakland, en el estado de California, se construye Quarry Village, cuyas casas no tienen cochera ni lugar de estacionamiento. Con esto, la ciudad buscará desalentar el uso del automóvil, que es uno de los íconos norteamericanos.
El hecho de que las casas no tengan cocheras ha dificultado la venta, ya que muchas personas desconfían del valor comercial que pueda tener una propiedad que no cuente con estacionamiento propio ni lugar para estacionar. Sin embargo, hay muchos otros norteamericanos dispuestos a intentar la vida sin el automóvil en este lugar cercano a San Francisco.
El tema dará mucho de qué hablar, pero conviene saber que hay vida después de los coches.
Si quiere entrar a la nota del New York Times, dé click aquí. |