Diversos medios norteamericanos dieron a conocer la noticia de que el Secretario de Transporte de aquel país anunció un programa de incentivo para reponer automóviles usados que requieren alto consumo de combustible, por vehículos nuevos eficientes que consuman y contaminen menos. El apoyo por la sustitución de cada vehículo estará entre los 3,500 y los 4,500 dólares.
La medida, además de ser una bocanada de oxígeno para la alicaída industria automotriz norteamericana, ayuda a reducir la importación de petróleo y las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera.
Las condiciones son que el vehiculo entregado a cambio para que se retire de la circulación cueste menos de 4,500 dólares, tenga menos de 25 años de uso, sea altamente consumidor de combustible, tenga su registro de circulación y que el seguro automotriz esté vigente.
La medida anunciada por la autoridad norteamericana contrasta con la que se dio a conocer hace unos días por parte del gobierno mexicano, ya que aquí el apoyo es por 15,000 pesos y allá puede alcanzar hasta 4,500 dólares, aproximadamente 65 mil pesos. En México, los vehículos a sustituir deben tener una antigüedad de al menos 10 años y no se determinan las condiciones de circulación ni se especifica que tengan su registro y seguro vigentes.
El programa de apoyo norteamericano estará vigente hasta el 1 de noviembre próximo y hasta agotar los fondos del programa, que no se especificaron. Como es lógico suponer, el programa tiene una serie de limitantes y restricciones. Por lo general ha sido bien recibido por el sector automotriz, aunque no faltan las voces que lo consideran insuficiente o excesivamente limitado.
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