La Arquitectura tiene que ver con la deforestación y la contaminación del agua. Basta con mencionar el hecho de que al construir, el arquitecto quita la vegetación y en el mejor de los casos se dejan unos pequeños jardines.
Si vemos el proyecto en planta, la mayor parte del terreno está cubierto de concreto, o de algún otro material pétreo. Si a esto le sumamos el área de las calles y banquetas, vemos que las zonas urbanas se están convirtiendo en un desierto y al reducir las áreas de vegetación se reduce también el área permeable del terreno y por consiguiente, de manera drástica, la recarga de los mantos freáticos y en consecuencia el abasto de agua potable. Pero sobretodo estamos olvidando que la vegetación es la que produce el oxigeno que respiramos. Olvidamos así el concepto de Le Corbusier de la azotea jardín.
Por otro lado, seguimos pensando que los proyectos arquitectónicos con reutilización de agua es un sobrecosto innecesario, pero la irreflexiva e irresponsable contaminación del agua, que hemos venido realizando por décadas, nos ha llevado a que actualmente tengamos que realizar intensos esfuerzos y cuantiosas inversiones para dotar de agua a las poblaciones, que a raíz del crecimiento demográfico se han convertido en grandes consumidoras de agua, incrementándose día con día la demanda. Cabe precisar que este consumo es muy variado, ya que el uso promedio del agua por persona varía enormemente entre regiones, países, culturas y sociedades. Algunos lugares llegan a tener un consumo desmedido de hasta 450 lts./día por persona, en promedio, mientras en otras regiones apenas pueden subsistir con cantidades de 3 lts./día. o menos, por persona.
La extrema y máxima crisis será por el agua
Actualmente, la humanidad enfrenta el extraordinario reto del que parece ser que no estamos plenamente conscientes y que en breve podría representar una extrema y máxima crisis, ya que poco o casi nada se ha hecho para buscar una solución que parezca factible y que permita siquiera vislumbrar una opción.
El problema se agrava aún más con el desperdicio de agua por motivo de las fugas en el interior de los domicilios y en las redes de tuberías municipales, que están deterioradas y fracturadas por el hundimiento diferencial o el agrietamiento del subsuelo, así como por la falta de un mantenimiento adecuado, lo que es imposible de cuantificar pero que resulta de una gran magnitud. Por si fuera poco, se arrojan a los ríos y océanos los desechos sin tratamiento alguno, contaminando el agua potable que aún no hemos utilizado.
Con el fin de propiciar el constante reciclamiento del agua, podría instalarse una línea de agua tratada, que podría ser hasta seis veces o más económica, con resultados sorprendentes de ahorro y con repercusiones absolutamente favorables para la protección del medio ambiente.
Otro tipo de solución al problema del suministro de agua potable es la captación de agua de lluvia, ya que ésta es agua potable que nos cae del cielo y en lugares como Aguascalientes, donde es muy escasa, el agua de lluvia adquiere una gran importancia, que si bien no soluciona el problema del suministro de agua potable al 100% sí ayuda.
La manera de captar esta agua es contar con un drenaje pluvial y conducirla a algún deposito para su aprovechamiento, pero al no tener un drenaje pluvial que capte el agua de lluvia, lo que se hace es que se manda al drenaje sanitario y se contamina al mezclarse con las aguas negras, sin haberla utilizado.
Lo más grave es no hacer nada ante la gravedad del problema, amén de que el costo para traer el agua potable de grandes distancias a la ciudad, es superior al de un drenaje pluvial o unas plantas de agua tratada; cualquier costo es barato ante el valor incalculable del agua potable.
En el caso de Aguascalientes tenemos un déficit en la recarga de los mantos freáticos, ya que el consumo de agua es del orden de los 574 millones de m3/año y una recarga de alrededor de los 300 millones de m3/año, lo que nos da un déficit anual de 274 millones de m3/año.
Tal vez se piensa que surgirá algún tipo de milagro tecnológico en cualquier momento que hará posible evitar la catástrofe, sin embargo la realidad es que la contaminación del agua ha venido en aumento, llegando ya al grado de que si esto no se soluciona de inmediato, en breve podría representar la crisis máxima del planeta, llegando incluso a ser motivo de guerras.
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