El funcionalismo fue conocido como “movimiento moderno” de Arquitectura, el cual surge en México aproximadamente a finales de los años veinte del siglo pasado. Fue un movimiento arquitectónico que se interesó en la condición humana, por lo que se orientó a la problemática de los asentamientos humanos, a la solución de problemas de vivienda social y el entorno urbano, basado en un análisis científico y el hecho de que por medio de la arquitectura se fomentara una mejor sociedad.
A nivel internacional, tanto Le Corbusier, como muchos otros de sus contemporáneos, se preocuparon por analizar y solucionar arquitectónicamente los problemas humanos. Tanto él como Mies Van der Rohe y Frank Lloyd Raight fueron quienes más influencia tuvieron para los arquitectos mexicanos de esa época.
Sin embargo, creo que el hecho de que el arquitecto alemán Hannes Meyer (quien fuera director del departamento de arquitectura en la Bauhaus, en 1927 y director general en 1929), viniera a México en 1938, con motivo del Congreso Internacional de Arquitectos, y fuera invitado por el entonces presidente Lázaro Cárdenas a dar clases en México, fue lo que mayor influencia tuvo en nuestro país.
Cabe mencionar que el arquitecto Hannes Meyer participó en México en algunos proyectos junto con los arquitectos mexicanos Enrique Yañez y José Luis Cuevas.
Dentro los arquitectos mexicanos que siguieron esta corriente tenemos, entre otros, a los arquitectos José Villagrán García, Juan O´Gorman, Enrique Yañez, José Luís Cuevas, Carlos Obregón Santacilia, Mario Pani, Luis Barragán, Félix Candela, Enrique del Moral, Enrique de la Mora, Pedro Ramírez Vázquez
La casa-estudio de Diego Rivera, un ejemplo
Dentro de los ejemplos más conocidos de esta arquitectura tenemos el estudio y casa de Diego Rivera, proyectados por el arquitecto Juan O´Gorman en 1929. Y a partir de la década de los 50´s, cuando el país comenzó a difundir ante el mundo un carácter de “modernidad”, donde el Estado fue promotor de unidades habitacionales, escuelas, mercados, etc., son dignas de mencionar la Ciudad Universitaria de 1950 y la estación central del ferrocarril de 1958, ambas en el Distrito Federal.
Bellas Artes no alcanza a catalogar y resguardar las obras de ese estilo
Por desgracia, esta arquitectura se está perdiendo en México y en Aguascalientes, ya que la arquitectura anterior al estilo neoclásico está protegida por el INAH, y a partir del Art Decó, Bellas Artes es la encargada de documentar y resguardar esta arquitectura, lo cual no se está llevando a cabo (quiero suponer que por falta de recursos), lo que da por resultado la lamentable pérdida tanto de arquitectura Art Decó como de arquitectura funcionalista.
Por fortuna, aún encontramos ejemplos interesantes de esta arquitectura en Aguascalientes, como las casas funcionalistas del arquitecto Francisco Aguayo Mora. Tenemos que valorarla y cuidarla para no perder ese valioso patrimonio arquitectónico. |