Aguascalientes, Ags.-
Como desde hace muchos años, en el exclusivo club del World Economic Forum (WEF), en días pasados se han dado cita en la estación invernal de Davos en Suiza, los personajes que mueven el mundo de la economía, las finanzas, y con ello, por que no decirlo, al mundo.
Al inicio, una de las inquietudes parecía ser la de la inminencia del cambio en el modelo económico, ya que este está demostrando su ineficacia de manera tan evidente, que ya muy pocos lo defenderían, salvo los beneficiarios de los descalabros financieros que todos conocemos. También todos sabemos por la que están pasando las grandes economías del mundo occidental, de manera sobresaliente los países que forman la Unión Europea, que hasta poco constituían la envidia de otras zonas del planeta.
Lo que ha salido en claro es que de un par de años a la fecha, la hermosa ilusión se ha desvanecido, ha reventado como pompa de jabón y ha dado paso a la realidad, que no es nada agradable.
En la Europa occidental, desde hace muchos siglos, ha habido una marcado diferenciación entre los países que la forman, casi todos ellos han experimentado auges y caídas, pero se puede decir que desde el siglo XIX, tres han destacado y marcado la pauta: Alemania, Francia e Inglaterra. Hoy por hoy, Alemania es el buque insignia de Europa y es quien está dictando las medidas para el resto de los países en la Unión Europea, medidas sin duda amargas pero imprescindibles, mismas que son fruto del análisis que la señora Merkel ha hecho de sus socios y del peligro que estos representan para la colectividad y su propia economía.
Dejando de lado la preocupación por la vigencia del modelo capitalista financiero, lo que sí es un hecho es que esta crisis ha venido a poner las cosas en su lugar, llevando a varios países a su realidad, que es que han vivido más allá de sus posibilidades por los préstamos que adquirieron por efecto imitación y por la irresponsabilidad de sus dirigentes. Dicho en otras palabras, vivieron como ricos siendo pobres y ahora se ven obligados a adoptar medidas de austeridad extrema para tratar de recuperar su equilibrio presupuestal.
Las agencias calificadoras tienen una gran carga de culpa, ya que no fueron lo suficientemente acuciosas en su análisis y yo incluso diría que cabe la sospecha de un actuar doloso. Pues esto que está sucediendo en Europa debería ser un espejo en el cual mirarse: la propensión a adquirir créditos de ninguna manera es privativa de ellos, aquí mismo ya tenemos ejemplo de esta corriente.
Los casos más notorios en México son los de Coahuila con pasivos del orden del 97% del total de sus ingresos , Nuevo León con un 67% y Quintana Roo con un 49% (2010, SHCP). Lo que habla de una irresponsabilidad de sus gobiernos y complicidad de sus diputados que aprobaron dichas sumas, dejando el problema para los que vengan detrás. Para la misma fecha las cifras para Aguascalientes son del orden del 18%, que es una cantidad conservadora y manejable; sin embargo, habrá que tener cuidado en cuanto a la adquisición de pasivos, situación que en otras entidades se ha manifestado de manera preocupante.
El poder legislativo, órgano de gobierno que debe vigilar y en su caso aprobar las acciones del Ejecutivo, espero que tenga la sensatez de pensarlo muy bien cuando se promueva la adquisición de pasivos. La situación de auge que se prevé para el estado con la nueva planta de Nissan, es sin duda alguna un detonante de la economía local; pero habrá que evitar los sueños de grandeza y ser muy prudentes en las finanzas, para no dejar problemas difíciles de resolver a otros gobiernos. Sería muy lamentable que en unos cuantos años más, nos diéramos cuenta de que se ha vivido como rico, no siéndolo y que necesariamente hay que tomar la medicina de la extrema austeridad por muchos años. |