Por prisas, o porque en la mañana no tienen hambre, muchas personas no acostumbran desayunar. El no hacerlo de manera frecuente altera la tiroides.
El Instituto Mexicano del Seguro Social advirtió sobre los daños que esa práctica puede causar en el organismo: “cambios en el tamaño y constitución de dicha glándula, pero sobre todo afecta su función reguladora del metabolismo, efecto que de prolongarse, puede degenerar en trastornos a la salud, incluyendo cáncer”.
Como los síntomas de la afectación a la tiroides son comunes y sencillos de controlar, muchas personas se automedican y se acostumbran a convivir con ellos por varios años, sin saber que tal vez la causa fue el hábito de no desayunar.
Síntomas más comunes
- Depresión: por lo general se atribuye a una alteración mental, pero entre 7 u 8 casos de cada 10, se debe a problemas metabólicos derivados de una tiroides en mal estado.
- Mala digestión
- Pérdida del sueño
- Presión arterial alta o baja
- Descontrol de la glucosa
- Disminución en la agilidad mental
- Cansancio general
- Ritmo cardíaco irregular
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